UNA VISITA INESPERADA

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Alberto Fernández se reunirá el jueves 3 de febrero en Moscú con Vladimir Putin. La inesperada escala se sumó al anunciado viaje a China. El mismo viernes el Presidente ya estará en Beijing, con Xi Ping, en un  viaje planeado y elaborado por meses.

Será la primera bilateral de Fernández con Putin.  Los  rusos activan su interés en América Latina. En la Argentina comerciaron vacunas, aviones de guerra y ferrocarriles eléctricos para líneas sin ese tipo de energía. Buscan inversiones y colaboración en ciencia y temas de interés común.

También buscan replicar aquí el Glonass levantado en Nicaragua junto a la laguna de Nejapa, no muy distante de la Embajada de Estados Unidos. Glonass es un sistema global de navegación por satélite,  administrado por la Agencia Federal Espacial de Rusia.

El Pentágono describe esa instalación como un sistema de espionaje ruso hacia Estados Unidos y toda la región.

Se trata de la primera estación terrestre del sistema Glonass en Centroamérica.

La base se parece a la instalada por China en Neuquén. Como Rusia, la base china está cercada, exhibe custodios militares y solo se permite el ingreso de personal de la potencia asiática.

La BBC informa que fuera de Rusia hay ocho estaciones de este tipo: cuatro en Brasil, tres en la Antártida y una en Sudáfrica. Pretenden instalar otras en Kazajistán, Bielorrusia, Armenia, China, India, Vietnam, Indonesia. Y, desde ya, en la Argentina, Cuba, Ecuador y México.

Desde el Ministerio de Martín Guzmán, plantearon conseguir de los rusos alguna tipo de intercambio de monedas por la escasez argentina en divisa extranjera de la Argentina y las reservas internacionales que tiene Rusia: a fines de 2021 superaban los 623.000 millones de dólares.

El viaje de Alberto Fernández a Moscú como a Beijing se producirá sin cerrarse el acuerdo por la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional.

En Washington, el canciller Cafiero conversa con el secretario de Estado Anthony Blinken de cuestiones centrales de la agenda bilateral y regional, incluyendo la cuestión del Fondo.

Putin y Fernández asistirán a los juegos olímpicos de invierno que organiza el presidente Xi. Joe Biden no irá, en desacuerdo con la contra la política de Derechos Humanos del gobierno chino en la región de Xijiang. En particular contra la minoría musulmana del pueblo Uigur.

La asesora Cecilia Nicolini –responsable de gestionar la a compra de las Sputnik-, y el embajador en Moscú Eduardo Zuaín – en estos días en Buenos Aires- impulsaron que al Presidente a viajar especialmente a Rusia. La opinión fue compartida por el embajador en China, Sabino Vaca Narvaja.

El encuentro con Xi y Putin es en una apuesta fuerte de Alberto Fernández. China y Rusia mantienen una relación de stress  con los Estados Unidos, agravada por el conflicto de Moscú con Ucrania.

Los funcionarios próximos de Biden, Jake Sullivan (Consejero en Seguridad de la Casa Blanca) y Juan González (Consejero en la región) han dejado saber que Casa Rosada no debe ser ajena a los intereses y preocupaciones de la Casa Blanca en América Latina.

El gobierno argentino considera que la visita es parte de su «la diplomacia de equilibrios allá del acuerdo con el FMI para la Argentina es muy importante y estratégica. Eso lo debe comprender el mundo entero incluido los Estados Unidos», dijo una fuente central de Casa Rosada. El presidente Fernández cuenta desde su alto cargo en la CELAC, con argumentos para representar en conjunto la cuestión latinoamericana. Comparte con Putin la práctica del secretismo. La diferencia reside que en un régimen republicano y democrático la información pública del gobierno es un antídoto contra la desconfianza generalizada de los ciudadanos.