UNA FOTO NO SE LE NIEGA A NADIE

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Por: Luis Tonelli. “Soberbio en la Victoria, humilde en la derrota”. La ironía de un avezado político define nuestro sistema político, no solo una actitud oportunista. Por ejemplo, en lo que hace a las relaciones entre el poder ejecutivo nacional y los poderes ejecutivos provinciales. Los Gobernadores en este país gozan de un poder político sin igual (¿alguien ha visto en alguna película o serie yanqui a algún Gobernador cuando se trata de cuestiones nacionales?) . A tal punto de hacer “política nacional” a través de sus “embajadores”, no solo sus senadores propios sino sus diputados, que así se convierten en personas claves en la negociación con el Presidente por los recursos económicos imprescindibles, que siempre escasean.

Los Gobernadores, hacen con el dinero de las arcas provinciales más o menos, lo que se les canta, a pesar de que para la mayoría de las provincias mucho de los recursos económicos que les llega a través de la ley de coparticipación, no es una devolución por lo impuestos que el gobierno nacional cobra en los territorios provinciales, y que obviamente les corresponde a las provincias. De estos recursos, más allá de los propios, gran parte resulta de una redistribución automática siguiendo lo estipulado en la ley de coparticipación, entre zonas ricas hacia zonas pobres (¿Dónde se cobra más I.V.A. -impuesto coparticipable- por metro cuadrado, en Recoleta, CABA, o en Alto Pencoso, San Luis?. Otra parte, son recursos “caprichosos”: los famosos ATN que el Poder Ejecutivo Nacional envía a discreción.

Pero también, y esto no se tiene en cuenta muchas veces, aunque Martín Lousteau en su libro Hacia un Federalismo Solidario advirtió temprano, están los dinerillos que el Gobierno Nacional gasta en todo el territorio  del país. Tendemos a pensar que lo hace en el huerto que la señora Awa da amorosamente cultivo en los altos de la Casa Rosada -hay que señalar que las voces sardonicas que esperaban que ese huerto se convirtiera en un “helihuerto” de despedida, no se vieron premiadas por la realidad, gracias a la intervención del Sr. Trump y el préstamo del FMI por 50 lucas millones verdes al Señor Macri,

Claro está que, gastando ese dinero se beneficia a la comunidad en donde se radica la obra (en por ejemplo, la construcción de una escuela, un hospital, un puente, o una red cloacal, beneficia a la provincia, intendencia, en donde también se realiza ese gasto -el territorio es el mismo, solo que está sujeto, dado nuestro sistema federal, a tres administraciones diferentes, la nacional, la provincial, y la local- y más si permite que de la foto, o del cartel que anuncia la obra, figuren el gobernador, o el intendente, o ambos).

Por eso, tenemos Gobernadores políticamente poderosos (tanto hacia el interior de la provincia, como en sus relaciones con el Presidente) como económicamente débiles y dependientes en esconder la mano del Presidente. Las provincias siguen siendo, como en el Virreynato las Intendencias, Unidades Administrativas, no Unidades Productivas.

No por nada este bendito país se llama Argentina, por la Plata (AG, número 47 en la tabla periódica de los elementos) cuando en realidad, la plata nunca ranqueó mucho entre sus exportaciones. Nuestro país y el río más ancho del mundo. Orgullo fálico, meramente simbólico, recibe ese nombre porque se suponía que esa fuera la vía natural para que ese noble metal proveniente de Potosí llegara a la metrópolis -todavía no había sido creado por los Borbones el Virreinato del Rio de la Plata, dechado de mercantilismo, justo cuando en el mismo año, un escoces publicara La Riqueza de las Naciones, un tanto en la dirección contraria. Me refiero a un tal Adam Smith.

Estas tierras podrían haberse llamado Argentina, Maiztina, o Sojatina: finalmente una administración política que cobra peaje a lo productivo de lo que, en sus necesidades exteriores, vive el resto del país. “En demientras”, internamente, el Gobierno tira desde helicópteros (Friedman dixit)  papelitos de colores llamados pesos (en tiempos de la colonia, supongo que sería bueyes, o algo así).

Todo está perorata para decir que es entendible que un Gobernador de los quilates de Gerardo Morales, exclame finalmente lo que es música para los oídos de la Casa Rosada: en realidad, y finalmente,  después de tantos amagues, los gobernadores opositores van a sentarse y escuchar lo que tenga que decir el Ministro Guzmán (en Wall Street, quienes escuchan hablar de él, no muchos en realidad, entiende que se lo está vituperando con un Goose Man).

Lo importante ahí es la Photo Opportunity en donde los Gobernas rodeen al Ministro. Y muy especialmente las declaraciones, no del mandamás del Principado de Jujuy, sino del Presidente de la UCR diciendo la “deuda es nuestra, nuestra”, cuando también pudo haber hecho algún numerillo del muerto que la Patrona CFK le dejó de Presente Griego al Ingeniero Mauritzio Macri. Aunque sea como excusa, que se sabe, en política, es el sujeto histórico por excelencia y que makes the world go round, parafraseando a la inolvidable Liza.