RELACIONES PELIGROSAS

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El 62% de los encuestados para la consultora “Escenarios” – dirigen Pablo Touzon y Federico Zapata- estima que la “Argentina debería priorizar relaciones de amistad con los Estados Unidos y no con potencias no occidentales como Rusia o China”. Es un tema delicado, dadas las empatías de Alberto Fernández por la izquierda oral, en particular latinoamericana. Tema de elativo interés en el Departamento de Estado y el Pentagono, en particular por las relaciones comerciales con Rusia y China.

El 68% le otorgó a Vladímir Putin una imagen negativa muy alta. Arrasa así la reputación doméstica de la coalición de gobierno, ya que el 39% considera que Rusia es un país “amigo”.

Por el contrario, el 57% de los encuestados considera que en alianza con los Estados Unidos se defienden más los intereses nacionales y “más de la mitad de los encuestados opina que el gobierno de Mauricio Macri fue quien contribuyó más a estos intereses”. En concreto, ante la pregunta de “pensando en las últimas tres presidencias argentinas, ¿la política exterior de cuál de ellas considera que contribuyó más a los intereses de la Argentina?”, Macri obtuvo 50,51%, Cristina Kirchner 34,15% y Alberto Fernández 15,34%.

La dicharachera portavoz presidencial Gabriela Cerruti proclama en su última conferencia de prensa que “si algo tiene el gobierno en política exterior es coherencia”. No hay coincidencia con la mayoría social distante del progresismo.

Frente a esos datos, Fulvio Pompeo, secretario de Relaciones Internacionales del PRO, considera que la población valora la política exterior de la gestión Macri. El fue secretario de Asuntos Estratégicos:. “Sobre todo se valora el protagonismo del ex presidente y su capacidad para conducir una política exterior coherente y consistente, defendiendo los valores democráticos y los derechos humanos, el multilateralismo con un horizonte claro de dónde tiene que estar en el mundo y con qué socios hacerlo”. Y señaló algunos hitos que juzgó “innegables” como “el acuerdo Mercosur-UE, la presidencia del G20, la cumbre la OMC, el proceso de acceso a la OCDE que fueron los más notorios”.

Para Federico Pinedo, responsable del área de política exterior del equipo de Patricia Bullrich y ex presidente provisional del Senado, “Macri tuvo claridad de objetivos y claridad de definición de intereses nacionales a defender, por eso pudo fortalecer los vínculos con los países del Mercosur y otras naciones de la región Alianza del Pacífico, actuando muy sólidamente en defensa de la democracia en Venezuela y Nicaragua”. Pinedo consideró que la gestión de Cristina “fue una innovación en la política exterior argentina, porque pasó a defender otros intereses. Durante la gestión de Cristina nos transformamos en socios de los chicos malos del mundo”

Por su parte Fernando Straface, del team Rodriguez Larreta sostiene que la gestión diplomática de Alberto es errática y rompe con nuestra tradición”, consideró Fernando Straface. Eee no es el interés argentino, sino de un grupo que tiene una mentalidad de la década del 60”.

También Fernando Straface, secretario general y de Relaciones Internacionales del gobierno porteño, aseguró que Macri “adoptó una inserción internacional inteligente alineada con una estrategia de desarrollo”. “Marcada por el pragmatismo, promovió una política diversificada, coherente al lugar que podíamos ocupar y con una vocación de expandir las oportunidades de comercio e inversión”. Puso como ejemplo “el desarrollo por sobre la ideología como en el caso de China, que empezó a comprar carne de cerdo y harina de soja en 2019 y se dio el primer envío de carne a Japón en 2018”.

Straface consideró que “hay un contraste grande con la política exterior de Alberto Fernández, que es errática y que rompe con algunas de las mejores tradiciones diplomáticas de nuestro país por ideologización y falta de credibilidad del posicionamiento sobre temas claves de la agenda internacional, que implican un costo reputacional importante para la Argentina”. Y expresó que “hay que rescatar el legado internacional que dejó el gobierno de Macri y volver a la política exterior al servicio de una agenda integral de desarrollo para el país”.