QUE SERÁ, SERÁ…

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La credibilidad de las encuestas políticas es variable, tanto como la divergencia de los resultados.  Por lo general marcan una tendencia única.

En una cuestión coinciden: en la reserva sobre el modus operandi, sobre los costos y sobre todo la identidad de quienes financian. No es un tema menor, sobre todo si el cliente financia con largueza, y si los fondos se adosan al Estado. Nadie, hasta ahora, explicita estas cuestiones. Pero hay de todo en la viña del señor. Aquí va la opinión que han dado a conocer algunos oficiantes de esta peculiar liturgia:  Roberto Bacman, del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP); Federico Aurelio (Aresco); Raúl Timerman (Grupo de Opinión Pública); Ricardo Rouvier (Rouvier y Asociados); Facundo Nejamkis (Opina Argentina) y Artemio López (Equis).

 

* Roberto Bacman: Hoy por hoy la ventaja es del Frente de Todos. Es la elección decisiva, la que siempre marca la agenda nacional. Ahí el oficialismo tiene una importante ventaja. Digo que marca la cuestión nacional porque en las provincias y en CABA no va a haber grandes sorpresas. Tampoco las veo en materia de diputados y senadores. Si la unidad sigue funcionando, si se resiste a este tercer embate del coronavirus vía la variante Delta, el Frente de Todos tiene una buena ventaja.

La interna Juntos plantea más problemas, más choques, que soluciones. ¿De cuánto es la ventaja? No quiero adelantar un número porque recién estamos al principio de la carrera electoral.

El Frente de Todos se ha caracterizado por poseer, especialmente en el territorio de la Provincia de Buenos Aires, un importante diferencial como marca. El Frente se asocia fuertemente al triunfo electoral del año 2019- Tal triunfo expresa de manera evidente la unidad del peronismo. Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollan se convierten en la cabeza de una lista de unidad que representa a la mayor parte de los sectores del peronismo bonaerense. Tolosa Paz agrega la lozanía de una militante y una mujer. Gollan aporta experiencia de cuadro técnico con larga trayectoria de militante. ¿Y el resto de la lista? Expresa la unidad y la amplia representación de los sectores políticos, sociales y gremiales que históricamente caracterizaron al peronismo.

«Cae de maduro que los puntos fuertes de Juntos se relacionan con lo novedoso. Con aquello que implica, nada más ni nada menos, que la renovación de esta alianza, hoy opositora. Y esta bocanada de aire fresco es una fortaleza que puede llegar a potenciar Facundo Manes, una figura también novedosa en la política -independiente de su trayectoria y prestigio profesional- y que expresa al mismo tiempo una recuperación del protagonismo que supo tener en la política argentina la centenaria Unión Cívica Radical.

El principal punto de débil de Juntos es que el pasado reciente los condena: la política económica del gobierno de Cambiemos fracasó. El marketing de las promesas a mansalva, de las fake news, globitos y las redes sociales, parece que hoy ya representa el pasado. Demasiado TikTok y poca política. La peluca colorada como lanzamiento en redes de la campaña es una muestra que reafirma que el riesgo, y al mismo tiempo su debilidad, es caer en la trampa de posicionarse frente a la opinión pública como más de lo mismo.

* Artemio López: Hoy Juntos está perdiendo las elecciones bonaerenses y su gran déficit es la tercera sección electoral que aporta 4.133.000 electores. En este sentido la fórmula Santilli-Ocaña, que en teoría tenía su fuerte en el conurbano bonaerense en general, y la tercera sección en particular, no le aporta novedad alguna a la oferta opositora, que sigue anclada en el recuerdo muy negativo de la gestión de María Eugenia Vidal durante su gobernación. María Eugenia Vidal como producto de la erosión que le propician las listas alternativas de Juntos en la PASO, hoy no es la candidata más votada.

Se recorta la figura del legislador opositor Leandro Santoro como el  candidato preferido. Este escenario novedoso de una PASO con primacía opositora, puede tener efectos de cara a las elecciones de noviembre en el distrito, sobre todo en el electorado opositor que, sin votar al Frente en primarias, puede ver en Santoro una oportunidad de hacer «voto útil» contra el actual oficialismo distrital.

* Federico Aurelio: Hasta ahora, las mediciones que tenemos dan que esa primaria la está ganando Santilli por una diferencia de alrededor de 10 puntos. Son 10 puntos en el total de la población, dentro de la primaria es mayor. Es una diferencia importante, pero no decisiva. Habrá que ver cómo evoluciona. Hay que tener en cuenta que los puntos en la primaria valen doble, porque el que suma uno lo pierde el otro.

Yo diría que Santilli está estable y no vemos, al menos por ahora, un fenómeno encabezado por Manes desde que lanzó su candidatura. Desde entonces hasta ahora, la diferencia sigue más o menos igual. La sumatoria de Santilli y Manes sigue estando por abajo del Frente de Todos.

Desde la óptica 2023, creo que si pierde Santilli porque sería un duro golpe para Horacio Rodríguez Larreta, que es el principal dirigente opositor en la carrera 2023. Igual, un triunfo de Manes puede producir un exitismo hacia él en esta misma elección. Ya dije que no veo por ahora que tenga esa chance. Resumiendo, creo que lo preferible para el Frente de Todos es que pierda el candidato de Larreta.

* Raúl Timerman: La lista es correcta y la encabeza, como en CABA, la candidata propuesta por el Presidente. Las dos principales fortalezas son el 52 por ciento alcanzado por Axel Kicillof en 2019 y la capacidad discursiva de la cabeza de la lista. La principal debilidad es un 20 por ciento de votantes de Kicillof decepcionados con la gestión nacional y provincial después de tantos meses de pandemia. Eso deja el 52 por ciento en 40 por ciento. O sea, que el parámetro de la elección está en recuperar los votantes que están por encima del 40 por ciento.

En eso jugarán dos factores. La campaña y los signos de recuperación económica llegando a los electores. En ambos casos, la responsabilidad será del Presidente y de la candidata. Hay que redondear diciendo que ‘las negras también juegan’, para hablarlo en términos ajedrecísticos. Significa que las PASO entre Santilli y Manes pueden dar sorpresas.

* Facundo Nejamkis La principal fortaleza de Juntos pasa por haber mantenido, luego de la salida del gobierno en 2019, una coalicion electoral con expectativas de competir de igual a igual con el peronismo. En segundo lugar, ofrecer una interna atractiva en la provincia de Buenos Aires, la convierte en el principal interrogante de cara a las PASO, más allá de los guarismos generales. En tercer orden, haber corrido de las primeras líneas a los dirigentes más duros.

Entiendo que plantear que Argentina va a convertirse en Venezuela, más temprano que tarde pueda servir para consolidar una minoría intensa, pero no para ganar elecciones. Desde el punto de vista de las debilidades, el primer punto sigue siendo la cercanía con el final del gobierno de Mauricio Macri. Si bien la pandemia genera un efecto lejanía, todavía el recuerdo sobre el final de aquella presidencia es cercano para aquellos sectores que se vieron más afectados, especialmente en el conurbano bonaerense. En segundo lugar, todavía no está claro en que consiste la nueva agenda de Juntos. Seguramente las críticas al gobierno pasarán por el manejo de la pandemia y de la economía, pero la pregunta es qué tiene de nuevo Juntos para ofrecerle a la sociedad de cara al futuro.

Existe una tensión al interior de esta fuerza, que no está saldada, entre una propuesta de agenda acelerada de desarticulación de la Argentina populista y otra mirada que critica al gobierno de Macri, justamente por la falta de diálogo con aquellos sectores que expresan esa Argentina. El resultado de estas elecciones puede influir en la forma que se resuelvan esas diferencias y quienes queden como ganadores de cara al 2023.

El peronismo parece haber entendido las complejidades de un distrito como CABA. Si bien la ciudad ha sido históricamente cuna de la resistencia electoral a los gobiernos peronistas, las posibilidades electorales varían en un rango en el que mucho influyen los perfiles de los candidatos.

Con Santoro-Marziotta se mantiene el espíritu del 2019. Esto es, ofrecer figuras que tengan la capacidad de llevar al máximo de sus posibilidades a la coalición electoral. Para eso se necesita que tengan la posibilidad de diálogo, no solo con los núcleos duros, sino sobre todo con los sectores menos convencidos. Tienen que tener un discurso flexible, un buen ejercicio de participación en medios de comunicación de amplio espectro, habilidad para defender al gobierno, pero al mismo tiempo entender que la fortaleza pasa por la construcción de una imagen del futuro. Esto no significa que tengan chances de ganar en un distrito con hegemonía PRO desde hace 14 años, pero sí deja afirmada la condición del Frente de Todos de segunda fuerza electoral.

Ricardo Rouvier: La lista encabezada por Santoro significa, en principio, una decisión de dar pelea en un distrito históricamente adverso. Tiene una plataforma de emocionalidad que lo destaca en la polémica; le da credibilidad. Su origen radical es una ventaja en una CABA marcadamente antiperonista. La presencia de Marziotta, más pausada, más moderada, equilibra el binomio y da testimonio activo de la creciente presencia de la mujer en la política. El desafío, posible por otra parte, que el Frente de Todos alcance en CABA una adhesión superior a los promedios históricos. Esto se debe fundamentar en dos cuestiones: desacralizar la gestión del PRO y formular un proyecto de Ciudad.

En términos de repercusión pública el impacto es, por el momento, escaso, en razón de que se desconocen los motivos de la disputa. En realidad, en estos momentos iniciales de la campaña no hay elección entre ellos. Esto supone que el interés y el fervor son los aparatos que tiene cada uno y que administra el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. En este punto, la diferencia a favor de la ex gobernadora respecto a sus competidores en las PASO es mucha. Su imagen está más consolidada, aunque sea más nueva que López Murphy. En el caso de Rubinstein su perfil ha quedado afectado, por su contradicción entre su gestión ministerial con Macri y su crítica posterior.