PANDORA

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Al principiar la semana anterior, ocurrió uno de los episodios más extraños dentro de lo que puede ocurrir en los encuentros protocolares de los integrantes de los Poderes del Estado.  El Presidente de la Nación invitó a los integrantes del Máximo Tribunal a un almuerzo en la Casa Rosada.
Llamativamente, dos cosas ocurrieron que no resultan frecuentes. Primero, tres de los cinco miembros decidieron no concurrir y, sin ocultar el desliz de una convocatoria no exitosa, los convocantes hicieron saber que habían invitado a la totalidad de los miembros y que no habían recibido una respuesta unánime.
Esta inusual situación, deja trascender la existencia de un punto de roce entre ambos Poderes ya que, aun existiendo alguna diferencia, tradicionalmente esta se mitigó entre los cortinados y las espesas alfombras. Situación mucho más cuidada aún, cuando las fricciones eran habidas entre los miembros del Tribunal.
Algo ha cambiado en ese acuerdo tácito y sus características se han dejado trascender para que aquellos que no integran el círculo vinculado a la actividad judicial conozcan sus alcances. El medio elegido para ello ha sido la prensa y el tiempo, el próximo al inicio del enfrentamiento.
Lo cierto, es que la franqueza de los miembros de la Corte al exponer sus ideas, deja entrever alineamientos que pueden complicar al Gobierno en el futuro, al tiempo que pone en evidencia la ineficacia existente entre aquellos a los que les corresponde establecer un correcto diálogo entre ambos Poderes de la República.
En algunos ámbitos se asegura, que el Gobierno ha conseguido una mayoría automática, aunque distinta a la que se inmortalizara durante el Gobierno Menemista-, puesto que ésta -Maqueda, Lorenzetti y Rosatti- parece ser adversa a las decisiones que podrían agradar al Ejecutivo.
Suposición que algunos que conocen los vericuetos del más Alto Tribunal, aseguran que se compadece con algún comentario que habría deslizado, entre sus íntimos, el ex Presidente de la Corte, en el sentido de estar dispuesto a ser inflexible con quienes considera,  fueron los instigadores de su desplazamiento.
La semana concluyó con un extraño contrapunto periodístico entre los jueces de la Corte Suprema. Doblemente extraño, ya que no solo es poco frecuente que formulen declaraciones a los medios y fijen allí sus posiciones, sino que a ello se suma la circunstancia de exponer públicamente las diferencias que, obviamente, en los pasillos de Tribunales ya se conocían.
Sin ningún tipo de eufemismo el Juez Rosatti, señaló que no había sido designado para ser amigo de quienes integran el Cuerpo con él, sino para administrar justicia. Esta obviedad a los ojos de cualquier ciudadano, sin embargo, desnuda una realidad que, si bien ha existido en el pasado, jamás fue reconocida o expuesta tan claramente.
 Claro que tampoco puede dejar de advertirse que tanto él,  como el Juez Rosenkcrantz  debiesen  poseer más coincidencias que las que anuncian, ya que ambos han sido designados juntos y por esta Administración, lo que permitiría suponer que entre ambos debía existir una cierta afinidad y comunión.
De todos modos, tampoco puede dejar de advertirse que el nuevo Presidente de la Corte ha intentado brindar una imagen distinta a la tradicional. Mientras todos recordarán las fotos del ex presidente, siempre atildado y formal, el actual prefirió presentarse en sociedad de una manera más parecida a las recomendaciones de los “coaching”   americanos.
Así, la foto que adorna sus declaraciones lo presenta en mangas de camisa y con los puños remangados, en la actitud típica de quien solo piensa en trabajar y pretende trasmitir esa imagen. Asimismo, en una afirmación realizada a las entrañas del Poder que dirige, aseveró que el impuesto a las ganancias que no pagan los Jueces, no es un privilegio.
 Tampoco resultaron previsibles otras afirmaciones expuestas a favor de los Magistrados,  a los que representa como cabeza del Poder Judicial, ni las ponderadas reflexiones sobre el uso de la prisión preventiva. A su tiempo, Rosatti  también se expidió sobre los mismos temas. Aunque estableció diferencias, en lo esencial pareció expresar alguna identidad de criterio.
Solo el tiempo nos permitirá conocer como han de desenvolverse las relaciones de la Corte Suprema,  no sólo entre sus miembros sino también en su relación con la Sociedad que espera de ella la determinación del modelo de Justicia que podría establecerse en el tiempo por venir.
Mientras en ese Olimpo se resuelven estos temas, algunos semidioses continúan con su actividad diaria, así el Juez Casanello decidió que no existen suficientes elementos para procesar a  CFK en la ruta del dinero que lleva su nombra, criterio que generó algún ataque de caspa  en   Fiscales y Magistrados  con causas parecidas.
Bonadio, aguarda que la Cámara Federal se pronuncie sobre las apelaciones que ha generado la causa de los cuadernos y algunos Tribunales Orales se encuentran prestos a escuchar a Funcionarios del Gobierno anterior que deberán comenzar a explicar algunos de sus actos.
Un dato interesante: el tema económico tiene una mejor mirada a futuro que la actual (29.5). Y sobre el gasto público el dato más valorado  es la eficiencia del gasto público actual (31.8). La situación de ingresos a futuro –la más alta (47.1/).
Según Latinobarómetro, órgano del BID, siete de cada 10 personas afirman estar disconformes con el sistema. “Las instituciones cayeron a su menor de nivel de confianza, la política a su mayor nivel de desencanto…  El 2018 es un ‘annus horribilis’ para América Latina”, Precisó el estudio. “
La percepción que tiene la población latinoamericana sobre el progreso en los países de la región, valorada en menos ocho (-8), es la peor registrada en las últimas dos décadas.
 El caso argentino es uno de los más preocupantes, ya que quienes están satisfechos con la economía alcanzan solamente el 7% de las respuestas. Solo Brasil con el 5% y Venezuela con el 3% tienen números más bajos. Chile y Ecuador se encuentran en el otro extremo, con el 30% de satisfechos. Respondieron el relevamiento 20.000 ciudadanos de 18 países de la región.
Sigue la caída de imagen del sistema,  iniciada en 2010. En esta ocasión, “la percepción de retroceso es la más alta en 23 años”. “No hay por dónde decir que aquí pasó algo bueno”, según Marta Lagos, directora de Latinbrómetro. La región, aclara, “retrocedió en calidad de sus democracia y aumento en corrupción y violencia”.
Explica que “ya no se necesitarían militares para establecer dictaduras o autoritarismos. “Son civiles, hoy día, los que llevan a los países no sólo a grados mínimos de democracia sino también a su abandono como régimen político. En esta nueva América Latina no son necesarios los golpes de estado, se llega al autoritarismo por la vía de las elecciones”.
Hay una “diabetes democrática” que va deteriorando al enfermo en forma invisible. El respaldo a la democracia en el continente ha caído este año hasta el 48%, cinco puntos menos que el año anterior. Hace ocho años atrás, estaba en el 61%. Esto implica que hay una erosión constante.
Los gobiernos -describe el informe- se enfrentan a expectativas económicas inelásticas y una creciente mala evaluación del presente, donde ha disminuido la clase media, pilar de la democracia”.
El perfil por edad es otro dato: “A medida que disminuye la edad hay más indiferencia y autoritarismo”, observa Latinobarómetro. La indiferencia hacia la democracia se viene acentuando peligrosamente entre los jóvenes de 16 a 26 años.
 Sigue la sangría hecha por Felipe Solá sobre los intendentes suburbanos que respondieran a Sergio Massa. La reunificación del peronismo está en marcha con el visto bueno del Papa Francisco. Massa no cuenta con ese favor, desde sus  tiempos de funcionario K.  Solá es un converso ferviente, tanto del Pontífice como de Cristina. Massa ya quedó en su frondoso pasado.
 El jefe del Frente Renovador pierde adhesiones. ´Busca cobijo en el progresismo. Y en la crítica frontal. Compara a Mauricio Macri con Domingo Cavallo por su “insensibilidad”.
“Creo que hay que hacer todo lo necesario para que el año que viene haya un nuevo gobierno. No sé si el mandato de Macri es peor que el de Cristina Kirchner, pero es bastante claro lo que viene pasando estos últimos tres años, donde todos los días hay ciudadanos que pierden un derecho más”, aseguró Massa, los índices crecientes de desempleo, pobreza e inflación “son consecuencia del modelo PRO”.
“Cambiemos impulsa un modelo que no cree en el Estado, un modelo insensible, que creen la frialdad de los números pero no tiene contacto con la realidad. No compararía a Macri con Carlos Menem porque Menem tenía un costo sensible. Al presidente lo veo más parecido a Domingo Cavallo.”
El ex intendente de Tigre sostuvo: “Hay otro camino, aunque Macri se postule para mantener un rumbo fracasado y doloroso. El camino de Cambios no tiene salida, ni futuro, ni solución. Argentina está preparada para otro Presidente y otro Gobierno. Hay alternativa.” Massa fue secretario general de la presidenta Cristina Kirchner, jefe del ANSES y próximo a su sucesor Amado Boudou.
 “No se puede salir del fracaso de este gobierno nacional volviendo al pasado”, aseguró el gobernador de Córdoba. “a los problemas del país no los va a arreglar una persona o un solo partido. Para recuperar al país no se puede volver atrás” reiteró Schiaretti.
 “la Argentina necesita que se genere una alternativa que deje atrás la grieta que tanto daño nos ha hecho. Esta nueva fuerza debe englobar al Peronismo Federal, que es republicano y democrático, como siempre decimos los peronistas cordobeses.”
No será sencillo. La candidatura de Cristina Kirchner avanza con un recurso letal: su silencio. Logra que cada vez se hable de ella, casi sin hablar y sin postularse.
“La Nación” reflexiona  sobre Sergio Massa. Como es habitual  esta página es, cada vez más, una reflexión contundente sobre la actualidad. El texto:
Desde que se inventó la pala, el pozo nunca tiene fondo”. Sarcasmo a la medida de nuestro país, cuyas crisis auto infligidas demuestran la propensión nacional por la excavación de su propia fosa.
Las desacertadas declaraciones del exdiputado Sergio Massa, denunciando al campo y a la minería por “saquear al país exportando productos privados”, ratifican la verdad de esa aseveración.
Como remate, también presagió que el próximo gobierno deberá renegociar los términos del acuerdo alcanzado con el FMI. Así nomás, como si tal cosa.
Los productores rurales y los empresarios mineros dieron respuestas contundentes. Es lamentable que un dirigente argentino repudie lo que el mundo nos envidia.
En el resto del planeta las tierras n son tan fértiles, no abunda el agua dulce y tampoco hay minerales valiosos, además de petróleo y gas.
Desde tiempo inmemorial, esas actividades son la columna vertebral de la economía argentina y el pilar fundamental para sostener el colosal gasto público.
También el ministro Dujovne señaló la irresponsabilidad de los dichos sobre el FMI, pues, proviniendo del líder de la “renovación” peronista, parecen más promesas que presagios.
Las aclaraciones posteriores fueron útiles: quien se expresa de esa forma intimida a todos los inversores; no se puede segmentar la audiencia, que es única. Y allí van el riesgo país, la presión sobre el dólar, la alegría por el peso y la angustia por el futuro.
Las palabras del exjefe de Gabinete de Cristina Kirchner suenan como picardía oportunista, para profundizar la recesión y el malestar popular, asustando a inversores con la mueca torva del inminente riesgo sucesorio.
Los países más pobres del planeta no son pobres por carecer de recursos naturales, sino por mantenerlos naturales, como recursos inexplotados. Lo más difícil es atraer capital para transformarlos en riqueza. Sin capital, no hay empleos de calidad ni sueldo dignos. Las leyes laborales son letras muertas y los derechos sociales, palabras huecas.
Desde 1930 en adelante, salvo cortos intervalos, se propició un desarrollo hacia adentro basado en la exacción al campo para subsidiar a la industria, crear empleos públicos y distribuir ingresos hasta agotarlos. Insistir en ese esquema es reiterar fracasos.
Reiterar el programa de José Ver Gelbard en 1973 es condenar a la industria nacional a la mendicidad y la sumisión política. Imponerle el costo laboral de la alianza sindical y el costo de carecer de capitales, por despreciar las instituciones. Y ofrecerle, como contrapartida, protección aduanera o regulatoria y subsidios discrecionales para administrarlos desde los despachos oficiales para administrarlos desde los despachos oficiales.
Es adoptar como normal una patología, un plan B como un karma de la argentinidad.
Si la recuperase los ahorros que han buscado protección en el exterior, los empresarios (nuevos y viejos; nacionales y extranjeros) reconvertirían sus plantas, capacitarían a sus colaboradores, adoptarían tecnologías, desarrollarían en el mundo como muchos países que salieron de la pobreza.
La generación de riqueza genuina, la competitividad, la educación de los excluidos, su inserción laboral y tantos otros temas que, por estar mezclados en forma abigarrada, deben ser atendidos con visión compartida, honestidad intelectual y amor a la Patria.”
Con una fortuna de u$s 3100 millones, Alejandro Bulgheroni, de 73 años, es el hombre más rico de la Argentina, según el ranking anual de la revista estadounidense Forbes.
Es el mayor responsable desde la muerte hace dos años de su hermano Carlos. Ahora lo acompaña su sobrino Marco. El año pasado, Bridas (socios de la china CNOOC) fusionó sus activos con BP, su partner en PAE) para conformar Pan American Energy. El capital se dividió 50-50 entre Bridas y la británica. Player con fuerte presencia en exploración y producción y refino y comercialización).  Vaca Muerta es la gran apuesta actual.
Fuentes del mercado reseñaron el amplio interés que el gobierno de Trump tiene por lograr el ingreso de compañías estadounidenses en condiciones ventajosas en la exploración y explotación de Vaca Muerta. Es la estrategia petrolera Chevron, cuya ambición podría verse frustrada, por los propios intereses en juego en Neuquén, con YPF por un lado y las organizaciones ambientalistas que, desde el reciente derrame, reforzaron las críticas al proyecto extractivo.
La Casa Rosada confía en ser  principal aliado estratégico de la Casa Blanca en la región, a partir del perfil confrontativo con el que el macrismo encara desde mediados de 2017 la crisis en Venezuela.
 Macri y Trump se verán el próximo 29 de noviembre, en la fugaz visita a Buenos Aires.  
Anabel Fernández Sagasti, senadora preferida de la ex presidente K, se sentó con Sergio Uñac, el gobernador de San Juan. Antes, Oscar Parrilli, hombre K, estuvo en La Rioja con el gobernador Sergio Casas.
La ex presidente acerca posiciones con el peronismo territorial y recupera el diálogo con antiguos rivales y enemigos.
Cristina potencia su formación Unidad Ciudadana. En el Instituto Patria dicen que UC es complementario al PJ. Aún así la ex presidente abre su partido en las provincias.
Ya lo hizo en Salta, donde manda Juan Manuel Urtubey, con la que cree casi imposible confluir, en San Juan, en La Rioja, Corrientes y Córdoba, dominio de Juan Schiaretti, otro sin diálogo con la ex presidente.
«Unidad Ciudadana nació para ir en contra de Macri no en contra de otros compañeros» repite Cristina cada vez que le plantean los riesgos de la dualidad partidaria. En el kirchnerismo dicen apuntar a un «frente opositor» contra Cambiemos.
Antes de fin de año, C.K se proyectará en la  Unidad Ciudadana en Mendoza, La Pampa y Entre Ríos, controlado por el peronismo vía Gustavo Bordet, un PJ dialoguista abierto a negociar con el kirchnerismo pero cree que no sería bueno que Cristina sea candidata. En ese distrito, la bandera K la lvanta Sergio Urribarri que forcejea con Bordet. Igual, como es de rigor, los delegados K gestionarán un encuentro con el gobernador.
La ex presidente activó ablande con los jefes territoriales del peronismo. Con algunos como Verna estaba peleada hacía años, con otros como Casas y Uñac directamente no tenía relación.
Habla con Gildo Insfrán (Formosa), de vez en cuando con Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y tiene teléfono abierto con Gerardo Zamora de Santiago del Estero. Igual con Lucía Corpacci, de Catamarca, que encabezó un homenaje a Néstor Kirchner.
Un caso atípico es Juan Manzur, que fue su ministro, pero que no habla con ella. La ex presidenterelaciona con José Alperovich, ex gobernador que enfrentará a Manzur.
Cristina no tiene diálogo con buena parte de los gobernadores del PJ. No habla con Bordet, ni con Domingo Peppo (Chaco) tampoco con Mariano Arcioni (Chubut) ni Rosana Bertone (Tierra del Fuego).