PANDORA

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Corrientes es la capital del peronismo, para quienes aún –no son tantos- tienen una idea totalizadora del movimiento. El resto –como puede apreciarse- es una suma de fragmentación.
La noticia cayó mal en este peronismo inorgánico y afianzó la confianza del Gobierno en particular del Presidente que viaja hasta allí para festejar el triunfo. En la vecina provincia de Misiones, el jefe político Humberto Schiavoni trabaja incesantemente. A él le corresponde el control electoral de todo el territorio.
Hay quienes pronostican un vuelco de gobernadores peronistas hacia las filas de Cambiemos en caso de un triunfo previsible del oficialismo. Nada hay dicho al respecto. Más que una intención puede resultar un resultado de voluntades provinciales.
La confección de las listas son, habitualmente, motivo de tensión y querellas partidarias, en particular de los radicales expertos en internas. En este caso se dan las disputas habituales de los ahijados de Irigoyen, sumadas a la confrontación con dirigentes del PRO.
En la Argentina, Borges representa una realidad fantástica que, al tiempo de ser escrita,  demostraba su ingenio,  pero que hoy  se parece a la cotidianeidad por la que debemos discurrir los habitantes de este suelo. Los tiempos circulares y las situaciones paradojales que describía, resultan hoy, parte de la realidad. No se han silenciado aun las controversias sobre la muerte del Fiscal Nisman, cuando una situación similar se despliega frente a los ojos de la sociedad. Aldo Ducler parece repetir la senda ya transitada por Nisman, aunque con algunas peculiaridades.
Su presentación, sugiriendo que habría de   aportar pruebas sobre las responsabilidades de nuestros anteriores gobernantes, en maniobras financieras teñidas de corrupción, se ve frustrada ante su sorpresiva muerte en las calles de Buenos Aires. Así,  ante su forzado silencio, podrá aparecer   cualquier tipo de especulación en torno a aquello que hubiera podido indicar. Al igual que Nisman, se ha llevado a la tumba el conocimiento de hechos que otros no se encontrarán en capacidad de mostrar.
No existe la posibilidad del suicidio, aunque el cine nos ha presentado, en cientos de oportunidades, los modos extraños en que se pueden generar los ataques cardiacos. De todos modos, el hijo del fallecido, dice conocer bastantes documentos de su padre y, llamativamente, para darle verosimilitud a sus dichos, recibe amenazas aun antes de que el cuerpo de su padre descanse en paz.
Solo existe una diferencia en esta oportunidad, y es que los denunciados no se encuentran en el Poder, situación que obliga a intentar  conocer quien conduce el aparato destinado a remover, de una forma tan violenta,  los obstáculos que puedan presentarse. También es cierto, que lo ocurrido puede tratarse de una de aquellas coincidencias con las que el destino suele jugar, solo el tiempo y las investigaciones podrán desentrañar lo verdaderamente ocurrido, ya sea respecto de la desaparición de Ducler,  como de los manejos dinerarios que decía conocer.
Ciertamente, para otorgar alguna trascendencia a las expresiones del muerto, no puede soslayarse el hecho de haber estado vinculado al manejo de los fondos de la Provincia de Santa Cruz, cuyo destino final, aun hoy, se encuentra cubierto de un manto de oscuridad que impide conocer, cuando y de qué forma  fueron restituidos al Erario público- si es que lo fueron-.
Este nuevo episodio que recién comienza, inevitablemente debe vincularse con la situación del Fiscal que, después de un año, no encuentra la paz en su sepultura, mientras se debate si al tiempo de su muerte se encontraba solo u otras personas, participaron, no ya de un suicidio, si no del magnicidio   que muchos intuyen.
Es un viejo axioma de las novelas policiales y de misterio, sostener que la última persona que vio viva a la víctima, es su homicida. Cierto es, que esa afirmación encierra una verdad de Pero Grullo, pues obviamente, quien sea el último en ver viva a una persona –salvo que su vida se acabe de modo natural- es el personaje que le pone fin a la misma. En la emergencia, y sin ánimo de señalar a nadie como interviniendo en tan dramático suceso, lo cierto es que el señor Lagomarsino –dueño del arma utilizada para poner fin a su vida- ha dado pocas explicaciones de todo lo ocurrido, por lo menos en el terreno de la investigación, no así en los ámbitos periodísticos donde ha mostrado su humanidad con más frecuencia que en las dependencias judiciales.
Si como se afirma, las pericias generadas en el ámbito de la Gendarmería concluirían asumiendo que nos enfrentamos a un homicidio, no resultará fácil imaginar un escenario en el que los sicarios, que programaron un hecho de tan gran repercusión, hubieran dependido de la posible existencia de un arma   en el domicilio de su víctima  para concretar su propósito. Así, podría suponerse que la colaboración del referido Lagomarsino en llevar un arma hasta la casa del Fiscal, podría imbricarse en el plan criminal que puso fin a sus días.
No ayuda a la situación de Lagomarsino  la circunstancia de tratarse de un experto informático, a   poco de que se advierta que, luego de su fallecimiento, fueron manipuladas las computadoras y los teléfonos de Nisman. Las alternativas procesales que podrán sobrevenir, son previsibles, -luego de las infortunadas intervenciones de la Fiscal Fein y del Secretario de Seguridad Berni, que alteraron  la escena del crimen-, las articulaciones y los recursos podrán llegar hasta la C.S.J.N. con las demoras que ello implica , que se sumaran a las ya producidas.
Finalmente, la unión lograda por la Justicia Federal de todo el país, en torno a Ajufe (Asociación de Jueces Federales), no augura para el Gobierno una mejor relación con la misma. En verdad la unión lograda en el último tiempo, preanuncia roces entre ambos sectores y movimientos para establecer las respectivas incumbencias. Los “Federales”, asumen la fortaleza que les ha dado esta unión y piensan en tensar las cuerdas de sus arcos para medir fuerzas, en respuesta a lo que entienden, es una campaña de desprestigio articulada desde el gobierno.
Así, no resultaría extraño ver avanzar sus reclamos para integrar el Consejo de la Magistratura, con el argumento, no necesariamente falso, de que la Justicia Federal de todo el País requiere y justifica tener una representación concreta en dicho ámbito. También es posible que para encarar ese pedimento, previamente, realicen algún acto académico al que convoquen    fuerzas políticas para mostrarle al Gobierno Central su capacidad de obtener aliados en el Interior.
Mientras tanto y deslizándose en el escenario subrepticiamente,  el Juez Supremo –que no es Dios,  pero intenta parecérsele- continua tejiendo sus alianzas con la Justicia repudiada, y prepara la protección a su propia supervivencia, acumulando temas que podrían trastornar al Ejecutivo si hubiese una catarata de pronunciamientos desfavorables – no es menor el reciente tema de la seguridad social,  que prevé la imposibilidad de que se retenga el impuesto a las ganancias a las jubilaciones o, por ejemplo, la decisión sobre la restitución del Fondo de Reparación Histórica para la Prov. De Buenos Aires-.
Como consignamos en esta sección la «apretada» a Randazzo para que no juegue sigue in crescendo. Sin embargo desde el entorno de Florencio la definición es contundente: «La única forma de que no haya interna es que ellos no jueguen», incluso frente a la amenaza de no permitir la interna hablan de judicializar la cuestión. Incluso creen que jugaría a favor de Randazzo la victimización de que «nuevamente» no lo dejan jugar la interna.
Hay dos planes B: uno usar el partido de Alberto Fernández «PARTE» y el otro el Partido Renovador – que usara en su momento Sergio Massa- que tiene los fondos de la elección anterior y que representan un interesante recurso para hacer campaña.
De todas maneras el Randazzismo está confiado: es probable que en estos días ataquen a Espinoza, el presidente del PJ por no garantizar las internas. El peronismo de la Provincia de Buenos Aires siempre tiene sus piromaníacos cajones para ofrecer a la Argentina.
Hay diferencias entre los gobiernos de Argentina y Brasil sobre el caso  Venezuela. Mauricio Macri, como la ex canciller Susana Malcorra, evitan siempre reacia a condenar a los venezolanos al destierro de la Organización de Estados Americanos (OEA).l
Malcorra dijo que: «Nosotros no tenemos una agenda destituyente. No queremos que caiga Nicolás Maduro con un golpe. Tienen que funcionar todas las herramientas democráticas existentes para que se normalice el proceso político”. Lo cierto es que el deterioro del gobierno de Caracas es violento e impredecible.
Por su parte el canciller brasileño Nunes afirma que la decisión de Maduro de convocar a una Constituyente es un «golpe». Michel Temer mide su flaca popularidad: en su frontera con Venezuela: unos 12.000 venezolanos cruzaron hacia Brasil a través del estado de Roraima, en el norte. Es una de las zonas más pobres del país.
En Washington saben que Argentina propondría ser cabeza de una mediación, de un grupo de países amigos. Hoy por hoy, el gobierno de Mauricio Macri lidera el conjunto de América del Sur.
El encarnizado match que sostienen radicales y marcristas, se da con fuerza en Capital Federal. La decisión del radicalismo es presentarse con lista propia, que encabezarán Martín Lousteau y Carla Carrizo.
El doctor Enrique Nosiglia está detrás de esta jugada. A sus correligionarios les desliza que sus relaciones con Mauricio Macri no son buenas, a partir también de sus diferencias con Daniel Angelici y la distribución en las listas. Otros dirigentes tienen constancia de que las relaciones de Nosiglia con el PRO son fluidas.
En estas razones de la sinrazón, hubo quienes planearon una alianza circunstancial en territorio porteño con Serio Massa. La propuesta fue rechazada por los grandes bonetes radicales.