NUEVA COALICION ORIENTAL

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Kathrin Hille*- A Beijing le preocupó la visita del presidente Biden a Tokio. Como señal de protesta, bombarderos nucleares chinos y rusos sobrevolaron el Mar de Japón. Y puso en marcha su Iniciativa de Seguridad Global, una propuesta alternativa; el GSI.

La propuesta fue presentada por el presidente Xi Jinping: Entre principios políticos, hubo dos advertencias, la no injerencia y resistir el “hegemonismo”  de Estados Unidos. Lo hizo en un discurso por video a fines de mayo, a los ministros de Asuntos Exteriores del grupo de grandes economías emergentes BRICS.

Xi instó a sus compañeros miembros de los BRICS, Brasil, Rusia, India y Sudáfrica, a “reforzar la confianza política mutua y la cooperación en materia de seguridad… dar cabida a los intereses fundamentales y a las principales preocupaciones de cada uno, respetar la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo de los demás, oponerse al hegemonismo y a la política de poder, rechazar la mentalidad de la Guerra Fría y la confrontación de bloques y trabajar juntos para construir una comunidad mundial de seguridad para todos”.

Los días siguientes Yi, ministro de Asuntos Exteriores de China, obtuvo declaraciones de apoyo de Uruguay, Nicaragua, Cuba y Pakistán. Indonesia y Siria también lo respaldaron.

La iniciativa de Beijing propone oponerse a los bloques liderados por Estados Unidos.

Tian Wenlin, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Renmin de Beijing, describió el orden mundial liderado por Occidente como “bárbaro y sangriento” y acusó a Washington  de arrastrar a otras naciones a guerras.

“Los países… claman urgentemente por un nuevo paradigma de seguridad global basado en la igualdad y la confianza mutua ante los rápidos cambios del panorama internacional”, escribió en un artículo reciente. “Como resultado, la Iniciativa de Seguridad Global fue diseñada para proteger los intereses en materia de seguridad de un espectro más amplio de personas en todo el mundo”.

La atención de Beijing a la seguridad supone un cambio en su enfoque tradicional con respecto a las relaciones internacionales.

“Antes, cuando las autoridades chinas hablaban de cómo se resolverían los conflictos y los problemas de seguridad en el mundo, el primer lugar lo ocupaba el desarrollo. La respuesta era proporcionar prosperidad a esas regiones con problemas. Pero ahora se ha producido un cambio de prioridades”, explica Bates Gill, profesor de la Universidad Macquarie.

Este mayor protagonismo de la seguridad es evidente en el Pacífico, donde China expande rápidamente su influencia a costa de las potencias occidentales que fueron dominantes en la región.

Wang realiza una gira por ocho países insulares del Pacífico a lo largo de estos días. Propone un acuerdo de cooperación que abarca desde las aduanas hasta la pesca. El primero de los ocho artículos del proyecto de acuerdo se centra en la seguridad, incluyendo la aplicación conjunta de la ley y la ciberseguridad.

M Taylor Fravel, director del programa de Estudios de Seguridad del MIT, explica que la iniciativa forma parte de los intentos de China de deslegitimar el papel global de EE.UU.

“Creo que su atención se centraría principalmente en los Estados del mundo en desarrollo”, señala. “Está claro que se trata de una gran prioridad para China, especialmente a la luz de su alejamiento de la mayor parte de Europa”.

Los diplomáticos chinos han promovido el GSI en países en desarrollo como India, Filipinas, Uganda, Somalia y Kenia a través de artículos en los medios de comunicación locales y en los portales en Internet de sus embajadas.

Expertos en seguridad afirman que los planes sobre la GSI son anteriores a la guerra de Ucrania. “Es el siguiente paso de Xi para alejar el orden de seguridad global del pensamiento de la Guerra Fría, que se lleva a cabo desde 2014”, apunta un académico chino asesor del Gobierno.

La invasión de Rusia hizo ese empeño más urgente y difícil. “Desde la guerra en Ucrania, China defiende los ‘legítimos intereses de seguridad’ de Rusia’”, señala Paul Haenle, director del Centro Carnegie-tsinghua en Beijing. “La Iniciativa de Seguridad Global, del mismo modo, emplea conceptos rusos de la ‘seguridad indivisible’”.

“La GSI es también un correctivo para la respuesta de China a Ucrania, que ha llevado a los estados a cuestionar el compromiso de China con el multilateralismo y el orden internacional”, explica Courtney Fung, profesora asociada de la Universidad Macquarie.

Los analistas creen que Beijing podría llegar a institucionalizar el programa, como ha hecho con su Iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda a través del tiempo. “Quieren consolidar un gran ‘tercer bando’ de países que no quieren tomar partido en un mundo polarizado”, dice Yun Sun, director del programa de China del think tank Stimson Center.

“Pero será imposible aplicar una estrategia tan amplia y vagamente definida a escala mundial”, cierra.

China está tratando de incorporar a otros países, como los del BRICS, en su Iniciativa de Seguridad Global

La iniciativa se basa en la no injerencia y la oposición al “hegemonismo” de los Estados Unidos

* Corresponsal en China, experta en Taiwán