NEW YORK & HONG KONG.

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13 obras impresionistas alegraron a coleccionistas y aficionados en Christies de Hong Kong y Nueva York. El Toulouse-Lautrec, que supo ser de Henry Ford II, arrancó en u$s2 millones pero la puja de 5 candidatos lo llevó u$s 9 millones. De las esculturas, Jean Arp cotizó u$s 2,4 millones y u$s 3 millones una obra de Noguchi.

Algunos artistas contemporáneos multiplicaron por 10 sus precios. Es el caso del congoleño Amoako Boafo con una pintura realizada que ya superó el millón de dólares.

Al igual que la venta “ONE” de julio en Christie’s, la subasta se transmitió en vivo desde Hong Kong desde las 9:30 pm hora local, donde se había organizado la primera sección de la venta, y luego durante la mañana en Nueva York.

En el recuento final, Hong Kong obtuvo 52,4 millones de dólares para 19 lotes y Nueva York $ 66,9 millones, por 31 lotes.14 estaban garantizados.

Alex Rotter, presidente del departamento de arte de los siglos XX y XXI de Christie, destacó la actuación después de la subasta. “La serie de rebajas de esta semana tanto en Hong Kong como en Nueva York es una coda adecuada para una temporada de rebajas de otoño innovadora y reimaginada para el arte de los siglos XX y XXI, que comenzó a principios de octubre con una serie de rebajas de 387,2 millones de dólares y continuó en Londres y París con 141,3 millones de dólares más”, dijo Rotter en un comunicado.

EL arte contemporáneo japonés, con el Agente Naranja (In the Milky Lake) de Yoshitomo Nara de 2009, con estimación previa a la venta de $ 6.5 millones marcó $ 9 millones. (Nara sigue en ascenso), marcando el más alto hasta la fecha para el artista japonés cuyos precios han ido subiendo en la última década.

Así van los mercados, indiferentes a la peste, a la caza de rarezas del arte impresionista y moderno. En tanto persiste la pandemia dominará la tendencia todo el año. Y la enfermedad no alcanza a las billeteras de quienes hacen del arte un negocio placentero y millonario.