MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

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Ilan Goldfajn se ocupará de las negociaciones con América Latina y sus diversas políticas económicas cercanas al populismo. Habrá mano más dura para aprobar otros desembolsos del Fondo y monitoreo de los cumplimientos de cada país.

Goldfajní contuvo la inflación y revaluar la moneda brasileña desde el Banco Central en medio de un contexto internacional hostil. Lo hizo a fuerza de mano dura en la política monetaria. Este brasileño israelí no aprueba la emisión ni el control de cambio. Para la Argentina pretende que emparde lo perdido el año pasado. Habría más recursos para soltar el tipo de cambio, aflojar el cepo y mejorar la recaudación. El recupero eventual argentino, implica mayores  recursos: un sinceramiento de las tarifas de servicios públicos y aflojar cepo cambiario. La autoridad monetaria buscan soltar el tipo de cambio oficial hasta achicar la brecha con la cotización marginal pero solo podrán hacerlo si la inflación cede.

Todo está como era entonces. Promesas y desesperanzas opacan la ya sombría relación del Gobierno argentino con el FMI. Nada sumaron las patéticas imprecaciones en la Plaza de Mayo. Fue un engañapichanga.

Versiones cercanas a Alberto Fernández descalifican las ardientes palabras de su Vice: “Es pirotecnia verbal, es pura retórica. Fueron palabras para la tribuna. Está más que claro que la voluntad del gobierno es llegar a un acuerdo con el Fondo lo antes posible.”

El Presidente se interesa en arrimarse a Estados Unidos. Confía en la gestión de Gustavo Beliz y del embajador Jorge Arguello con el secretario de seguridad Jake Sullivan, la jefa del Tesoro Janet Yellen y otros mandamás. Cristina es ajena a estos sigilosos manejos.

Guzmán & Alberto Fernández imaginaron sellar un acuerdo técnico antes del 22 de diciembre, cuando hay que pagarle unos US$ 1.800 millones. No será sencillo: Los funcionarios del FMI gozarán de un descanso entre en receso entre el 23 de diciembre y el 10 de enero.

Sobre estas cuestiones, Lisa M. Schineller tiene algo que decir. Es la directora gerente del Departamento de Calificaciones Soberanas y economista para América Latina de Standard & Poor’s. Intervino en Finanzas Internacionales de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal en Washington y tiene un Ph.D. en economía en Yale University. “La claridad y la coherencia de un plan político son fundamentales para recuperar la confianza de los inversores. Es importante esbozar una estrategia económica global y creíble»

“Los frecuentes cambios de políticas de una administración a otra, así como el recurso al default, han socavado la confianza de los inversores y limitan el crecimiento estructuralmente débil del país, contribuyen a la alta inflación y socavan la credibilidad del peso.”

“Los desafíos actuales se centran en la visibilidad de un plan creíble para promover políticas fiscales sostenibles y apoyar el crecimiento después de la pandemia, dadas las todavía grandes necesidades de financiación fiscal (a pesar del alivio asociado a la reestructuración de la deuda comercial del año pasado), la inflación del 50%, la continua presión sobre el peso a pesar de las complejas restricciones de tipo de cambio, y la elevada carga de la deuda fiscal y externa.”

“Dado el nivel tan bajo en el que se encuentra la calificación, hay espacio para mejorar la solvencia. A corto plazo, un factor clave para distinguir la calificación «CCC+» de Argentina de los créditos de la categoría «B» es la magnitud de los pagos adeudados a los acreedores oficiales -especialmente el FMI y el Club de París- durante los próximos dos años y la importancia de esbozar una estrategia económica global y creíble.”

“Desde que Argentina resolvió el default de su deuda comercial, hemos indicado que podríamos elevar las calificaciones si se negocia con éxito un nuevo programa del FMI, ya que dicho programa es fundamental para suavizar el abultado calendario de pagos al Fondo, que no creemos que pueda gestionarse sin acceso a la financiación oficial en el marco de un programa. Sin embargo, igual de importante es que un acuerdo ofrezca al Gobierno la oportunidad de esbozar los detalles de una agenda política global para reforzar la sostenibilidad fiscal y el crecimiento a medio plazo. Esto incluye la articulación de la política fiscal y monetaria para estabilizar la inflación y la dinámica del tipo de cambio a corto plazo.”

“La ya elevada presión fiscal de Argentina y el tamaño del sector público en la economía aumentan el desafío que se plantea a la hora de diseñar políticas fiscales sostenibles, en particular dadas las limitaciones para acceder a los mercados de capitales.”

“Tras las elecciones de mitad de término, la administración señaló su intención de esbozar un plan de desarrollo plurianual, pero sus detalles, así como su nivel de apoyo político por parte de la coalición gubernamental, siguen pendientes. La claridad y la coherencia de un plan político son fundamentales para recuperar la confianza de los inversores y garantizar el acceso a la financiación del mercado mundial de capitales, al margen de cualquier acuerdo con el FMI.”

“La escasa profundidad de los mercados de capitales locales implica recurrir a la financiación del Banco Central, lo que de por sí agrava la inflación. La solvencia crediticia se beneficiaría de una trayectoria de crecimiento económico más pronunciada, ya que apoyaría unos resultados fiscales más sólidos y con ello aliviaría las necesidades de financiamiento. Pero un mejor crecimiento a corto y mediano plazo requiere una amplia articulación política que indique algunos detalles y la voluntad de abordar algunas rigideces y desequilibrios macroeconómicos y microeconómicos, en particular en el frente fiscal.”