MOMENTOS VITALES

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Por: Jorge Daniel Giacobbe

El cierre de listas reveló, amén de los candidatos, el estado de la vida interna de cada uno de los espacios políticos que disputarán las elecciones legislativas.

El Frente de Todos está atrincherado frente a la situación de angustia económica, psicológica y social de la población Busca retener ese 35 nacional de base y, donde pueda, rendir un poquito más. Pero saben que estarán más cerca del 2017 (sumando las fuerzas) que del 2019.

Defenderse atacando a los rivales, la idea de ser “todo lo contrario a Macri” y llenar la agenda pública de pequeños temas, son las únicas herramientas que hasta ahora pueden desarrollar hacia “el afuera” de sus fronteras. Hacia adentro, el secreto es matar toda la vida interna para demostrar cohesión, potencia y hegemonía El poder está claro, lo tiene Cristina Kirchner y se lo presta a su hijo Máximo, quienes a su vez utilizan a Alberto Fernández como presidente y como culpable de todo.

Apenas van a internas en 6 de las 24 provincias y han “planchado” muchos municipios No se discute. Solo se defiende.

Por el lado de Juntos por el Cambio el momento es diferente El proceso de “matar al padre” y la ventana de oportunidad hacia el 2023 que abre la crisis del gobierno, genera una gran discusión por los liderazgos locales y nacionales. Los hermanos debaten quién maneja la familia, los segundos quieren ser números uno.

Pueden hacerlo bien o mal, pero es muy probable que sea más negocio darle lugar a ese proceso en 2021 que en 2023 Van a internas en 18 de 24 provincias, y los niveles municipales son un hervidero.

Pero no hay mucho, hasta ahora, más que “somos la herramienta contra Cristina”.

El orden soviético interno que en algún momento supieron manejar Macri y Marcos Peña ahora está roto Queda ver lo más importante cómo le cae esto a la sociedad argentina disgustada con el Frente de Todos.

Ambos espacios van a la misma elección con objetivos y atravesando momentos diferentes En medio, una sociedad que de movida demuestra altos índices de indecisión producto de que la oferta no logra conectarse con sus problemas primarios.

Mientras tanto el peronismo no kirchnerista intenta hacer fuerza para romper una polarización que se construye inevitablemente Los liberales en general hacen gala de su individualismo y tienden a cortarse solos. La izquierda, bueno, en la frecuencia de siempre.