LOS FERNÁNDEZ.

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Esta semana reciente aumentaron las presiones que padece el Presidente y por lo tanto los índices que señalan el desmayo casi vertical de su popularidad.

La lucha contra la peste no diluye la impaciencia social ante la eterna cuarentena; la troupe de científicos disiente entre sí y suma confusión; la sombra del default mantiene su cruel suspenso con sus dimes y diretes; y la situación económica se encarna en la calle. Ya no hace falta intimidar a la sociedad; está aterrada. ¿Y enojada?

Más allá de estas cosas, el carácter vivo del Presidente le juega sus pasadas; no es el momento de agraviar ni a los opositores ni al periodismo por la muerte del próspero secretario de la muy próspera vice presidenta; no solo por la injusticia del enojo sino porque los agravios presidenciales fortalecen un frente de más media implacable. En particular si se cuenta con un legajo documental que puntualiza los agravios que Alberto Fernández vapuleó por años a Cristina.

A este clima se suma la colmena de empresarios y banqueros que expresan su preocupación por este estado de cosas. Las escuchan, desde el Gobierno Sergio Massa y desde el llano Martín Redrado.

A todo esto ayer por la noche el talentoso Jorge Giacobbe  (h) difundió sus números: Cristina Fernández mantiene su treinta y tantos de popularidad; la oposición alrededor de 40. El resto es variopinto, ya no prevalece el Presidente, con apenas un diez, en el apodado grupo swinger.

Esta Argentina vive a los saltos de fecha en fecha. La próxima será cuando caduque la eterna cuarentena. Previsible: flexibilización en el movimiento individual y comercial: promesas económicas, urbi et orbe algo más? Un cambio de gabinete, probablemente.’

 

La consultora Zuban Córdoba trata un relevamiento de 1.200 casos online en todo el país, con +/- 2,83% de margen de error. Gustavo Córdoba pronosticó con precisión las PASO presidenciales de 2019, entre un entrevero confuso de la mayor parte de los diagnóstico emitidos.

La consultora pidió a sus encuestados que opinaran sobre tres frases específicas del aislamiento. Los reclamos al Presidente por el aislamiento aún son minoritarios, pero vienen en alza. Impactan negativamente en su imagen. El tiempo corre. Estos números envejecen con rapidez.

1) «Alberto Fernández está enamorado de la cuarentena» Un 23% se mostró «algo» de acuerdo y un 21,5%, «totalmente» de acuerdo. Sumaron un 44,5%, contra 48,8% que rechazó la idea: 31% se manifestó «totalmente» en desacuerdo y 17,8%, «algo» en desacuerdo.

 

 

2) «Hay que terminar con la cuarentena». Si bien la mayoría sigue apoyando el aislamiento (36,6% dijo estar «totalmente» y 23,8% «algo» en desacuerdo con la frase), un 14,3% apoyó «totalmente» una apertura y un 21%, «algo».

 

3) «La cuarentena es un atropello a mi libertad». Las respuestas fueron similares al punto anterior. Casi un 60% se mostró en desacuerdo total o parcial, contra cerca de un 35% que avaló la frase por completo o en parte.