LOS DAÑOS DEL COVID

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El deterioro cognitivo –de la función cerebral- causado por el Covid-19 grave es comparable con el declive que se produce entre los 50 y los 70 años. Es un estudio reciente de la Universidad de Cambridge y el Imperial College London.

La degeneración implica perder 10 puntos de coeficiente intelectual. Los hallazgos son los últimos de una serie de estudios que sugieren que el Covid-19 tiene un impacto en el cerebro. Fueron editados a principios de mayo.

El impacto duradero de Covid-19 en los millones de personas que lo han contraído aún se está evaluando.  Mas dos años después de la pandemia, hay pocas áreas de incertidumbre tan urgentes e inquietantes como las referidas al cerebro y sus potenciales efectos duraderos en el cerebro.

Los científicos analizan los mecanismos precisos que causan los efectos neurológicos y buscan determinar si los síntomas son temporales o si las situaciones de salud más duras pueden permanecer en el futuro.

En medio de creciente evidencia anecdótica, Alzheimer’s Disease International, federación de asociaciones de demencia, sugiere que el efecto degenerativo del coronavirus puede impulsar una “pandemia de demencia”.

Un estudio de investigadores de la Universidad de Oxford comprobó en marzo daños en los tejidos y encogimiento en partes del cerebro relacionadas con el olfato en personas que habían sufrido episodios leves de Covid-19. Los investigadores, que analizaron casi 800 escáneres cerebrales del Biobanco del Reino Unido, encontraron una reducción en el tamaño del cerebro completo en comparación con las personas no infectadas y, en general, un mayor deterioro cognitivo.

La pérdida del sentido del olfato, que la gente percibió en los primeros días de la pandemia, puede ser causada por un daño en el nervio olfativo que se extiende hacia el cerebro y transmite esta función, según un análisis riguriso publicado en JAMA Neurology..

Andrew Josephson, presidente de neurología de la Universidad de California y editor jefe de JAMA Neurology, dijo que las personas con Covid incluso leve,  describieron síntomas de fatiga mental, relacionados con el cerebro. “Estamos viendo más y más estudios que muestran cambios en el cerebro que pueden estar asociados con esto”, dijo.

Las dificultades con la memoria, el lenguaje y la concentración se encuentran entre una amplia gama de síntomas que se incluyen en el término general ‘Covid largo’ . Definido como sufrir síntomas durante doce semanas o más después de un diagnóstico de Covid-19, los expertos médicos han estimado que afecta a más de 100 millones de personas.

Pero otros expertos coincidieron en que los hallazgos pueden no ser tan preocupantes como parecían al principio.

“La mayoría de los pacientes que estamos viendo clínicamente tienen un trastorno de la concentración y la capacidad de dirigir el pensamiento”, afirmó Alan Carson, neuropsiquiatra consultor de la Universidad de Edimburgo. “Es muy desagradable, pero no es un estado neurodegenerativo permanente, es tratable”.

Serena Spudich, profesora de neurología en la Escuela de Medicina de Yale, dijo que aún no son precisos cuántos cambios en el cerebro son específicos de Covid, ni su significado. “Las personas pueden perder algo de materia gris sin mayor significado en la vida real”.

La investigación sobre la conexión entre Covid-19 y la demencia está en sus primeras etapas. Los científicos consideran síntomas semejantes a otros virus afectan al cerebro..

Un estudio estadounidense revela que las personas con VIH tenían un riesgo un 50% mayor de desarrollar demencia. Si el Sars-cov-2 viajó “a lo largo de las vías cerebrales de una manera similar al VIH, entonces es posible que la infección por Covid aumente el riesgo de enfermedad de Alzheimer”, reflexionó Dennis Chan, director  de un estudio sobre deterioro cognitivo en Covid largo. Es financiado por el Instituto Nacional de Investigación en Saludy Atención del Reino Unido.

Otros científicos relativizan que el virus se trasladaría al sistema nervioso central más amplio a través del nervio olfativo. “Ha resultado increíblemente difícil infectar el cerebro con coronavirus”, dijo Carson.

Josephson informó que los investigadores analizan muestras de líquido cefalorraquídeo de pacientes en busca de “anticuerpos inusuales o células inflamatorias” que iluminaran nueva luz sobre el Covid largo.

Los médicos temíeronb an que la pandemia “se asociase con un Parkinson encefalítico descrito después de la gripe española”, dijo Anna Cervantes-arslanian, neuróloga de la Universidad de Boston. Un estudio que dirigió encontró que sólo el 0,5% de las personas con Covid-19 grave tenían meningitis o encefalitis. Alrededor del 10% tenía una función o estructura cerebral alterada, según la investigación publicada en abril en la revista Critical Care Explorations.

Los investigadores de Chan utilizan resonancias magnéticas para comprender las causas de los efectos de Covid en la memoria, la velocidad del pensamiento y la toma de decisiones. Su equipo prueba técnicas de rehabilitación cognitiva utilizadas para tratar problemas de memoria después de un accidente cerebrovascular, como establecer tareas para aumentar el enfoque mental.

Otros científicos estudian la posibilidad de nuevos tratamientos farmacéuticos. Examinar los cambios en los tejidos y órganos que causan o son causados por Covid-19 para probar tratamientos.

Josephson dijo que no estaba claro si los impactos en el cerebro lo causa un sistema inmunitario hiperactivo o al revés. Explicó que si esto no se puede establecer rápidamente, puede ser mejor seguir adelante con los medicamentos de prueba que modifican el sistema inmunológico, ya sea disminuyéndolo o mejorándolo, para ayudar a aquellos cuyos síntomas sugieren un deterioro cognitivo.

Pero desentrañar el impacto de Covid de otros elementos asociados sólo indirectamente con el virus sigue siendo un rompecabezas en progreso para los investigadores.

“Los efectos de Covid en el cerebro son reales: algunas personas tienen condiciones definidas muy discretas y otras tienen cosas que no entendemos tan bien”, dijo Spudich. “El problema es que hay tantos otros factores sociales, presiones y tensiones relacionadas con estos tiempos de pandemia que definitivamente enturbia las aguas”.

El impacto duradero de Covid-19 aún evalúa dos años después de la pandemia.