LAS OLAS Y EL VIENTO

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José Luis Espert y Javier Milei, la dupla del Partido Libertario cayeron a Mar del Plata a sumergir a los veraneantes en las olas tormentosas de su visión apocalíptica. Cuesta atraer anunciando desastres inminentes a turistas hambrientos de distracción. «Al que se siente decepcionado por Macri y le tiene miedo a Cristina que no tenga miedo a votarnos a nosotros en primera vuelta», clama el señor Espert.  «Votemos todos contra ella y la dejamos atrás: a ella y a la venezuelización de la economía».

Para Milei, ellos esgrimen “argumentos más sólidos y empíricos” que “contagian a sus pares tenés una herramienta que es mejor cuantitativamente y que además es ética y moralmente superior. Por ejemplo, vos tenés el auto ruso Lada, que es inmundo, y enfrente marcas como Maserati, Lamborghini”.

¿Encenderán a los electores las voces del dúo?. Está por verse. Más allá de la visita veraniega, el recurso militante ha sido la tele. Espert, tan pulido y Milei tan estrafalario. Aún no han blandido la bandera internacional que los identifica:

La bandera de Gadsden, originalmente utilizada por los patriotas estadounidenses en la guerra de independencia, es la enseña mundial de los libertarios.  La serpiente con el lema Don’t Tread on Me («No pases sobre mí») refiere a que el gobierno no debe agobiar a sus ciudadanos con impuestos y regulaciones excesivas. El color amarillo es un símbolo libertario, simboliza el patrón oro como base de la moneda y el ideal de los mercados libres.​

El libertarismo considera la propiedad y los mercados libres como las bases más sólidas para garantizar la libertad individual. Son  escépticos a la idea de que la sociedad obtiene más beneficios que perjuicios del Estado. La ley debe fundamentarse en la protección de los llamados derechos individuales. Promueven la eliminación o la reducción de impuestos y regulaciones.

Los vínculos políticos y jurídicos son producto de acuerdos voluntarios. La fuerza solo puede emplearse legítimamente contra otros de manera defensiva o ante el incumplimiento de un acuerdo, a esta idea la llaman el principio de no agresión y es uno de los conceptos fundamentales de esta filosofía política. ​

Jóvenes Libertarios, Partido Libertario, Libertarios Argentina, son algunos de los nombres con los que comenzaron a llamarse no hace mucho las organizaciones que se identifican con los principios del liberalismo. Para ellos la función del gobierno debe ser la protección de los derechos individuales. Esto abarca la vida, la libertad y la propiedad privada.

En lo económico, los libertarios consideran que el gobierno “no debe atribuirse ninguna función” en el proceso de intercambio de bienes y servicios. Para ellos, los aranceles, las tarifas, las regulaciones y los impuestos (sobre todo los impuestos) “dificultan o impiden que las personas se beneficien plenamente de la división del trabajo y de las ventajas comparativas”, lo que redundaría en una disminución generalizada del nivel de vida de todos.

Las próximas elecciones serán el termómetro para determinar su influencia. Hoy por hoy quieren alcanzar la Legislatura. Lo grotesco no está  ajeno al escenario. ¿Fuera de la política se puede hacer política?

Hay tantas preguntas y pocas respuestas en la Argentina incrédula.