LA MIRADA DE LAVAGNA.  

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Roberto Lavagna es un atento observador de la realidad argentina y un interlocutor abierto hacia los temas puntuales que preocupan a los argentinos. Esos diálogos no excluyen sus conversaciones con el Presidente –a los que no alude- ni a sus observaciones puntuales sobre cuestiones que hacen al bien andar de la República. El bloque de legisladores de Consenso Federal, del que es referente, viene de fijar su pica en Flandes con el tema de la Reforma Judicial. “ La prioridad debe estar puesta en asuntos como el impulso a las pymes de todo el país para que sostengan  el empleo y recuperen su capacidad productiva. La Argentina necesita un reencuentro entre el campo, la industria y la economía  del conocimiento. Impulsar hoy ese complejo  científico y agroindustrial, hermanarse con la producción del campo, es acortar el camino para lograr el indispensable ingreso de divisas y fortalecer un federalismo real, que es el federalismo productivo.” Es el pensamiento ínsito de Roberto Lavagna, dicho por  uno de sus voceros responsables.

Renglón aparte y “como aportes al debate”, desde su partido Consenso Federal ha dado a conocer “Los Pilares de un programa de Crecimiento con Inclusión, que incluye la convivencia de dos sistemas de Trabajo: el actual y uno nuevo que contemple los cambios ocurridos en el presente siglo. Apunta también a liberar fuerzas productivas y creatividad social en el caso de la inversión.”

PILARES DE UN PROGRAMA DE CRECIOMIENTO CON INCLUSIÓN.

 

Incluye la convivencia de los sistemas de Trabajo: el actual y uno nuevo que cumple los cambios ocurridos en el presente siglo. Apunta también a liberar fuerzas productivas y creativas social en el caso de la inversión.

La Economía argentina tiene por delante dos momentos diferentes:

1°el control total o parcial de la pandemia,

2°el futuro de mediano plazo.

El primero, que empieza a recorrerse, será un momento de NORMALIZACIÓN Y RECUPERACIÓN. La sola apertura y vuelta al trabajo permitirá durante algunos meses que aumenten la Producción y el Consumo.

Algunos hablarán de “rebote”, pero no es así. En economía no existe el “rebote” automático; así lo demuestra los 10 años de estancamiento argentino, incluida la recesión de los últimos tres. Lejos de rebotar, caímos. ¿Cómo llamarían a eso, “rebote hacia abajo”? Si se quieren ejemplos internacionales más o menos recientes, ahí están los 15 años de estancamiento de Japón y los 10 de Grecia.

Si hay recuperación, es porque cambia una “circunstancia” (pandemia) y del cierre y parálisis se pasa a la reapertura.

EL FUTURO es diferente. Necesita de políticas, en especial de políticas económicas-sociales explicitas que apunten al corazón del esquema de crecimiento. Dos factores son esenciales; sin ellos, el resto de las acciones posibles y necesarias no alcanza:

  1. Crear trabajo en el sector privado
  2. Impulsar inversiones privadas (a la par de inversiones públicas en infraestructura física y educativa

CREAR TRABAJO PRIVADO voluntario y diseminado requiere formular el OBJETIVO en el marco de dos SISTEMAS:

 

  • EL SISTEMA QUE HOY EMPLEA, en blanco y con normas propias de la economía del bienestar de la II post guerra mundial, al 49,5% de los asalariados privados. Este sistema debe ser respetado integralmente por el principio de los derechos adquiridos que permanecerían sin modificaciones.

 

  • UN NUEVO SISTEMA, en blanco con normas precisas, que responda a los cambios educativos, tecnológicos y productivos del siglo actual. Lo más importante es que permita que el otro 50%, el de los trabajadores que actualmente están desempleados, subempleados, pseudo empleados (parte importante de monotributistas), etc., puedan trabajar dignamente. Ellos son
    “descartables” de hoy, como lo ha dicho el Papa Franciasco refiriéndose a quienes están sin empleo, con empleos en negro, changas, etc. y no tienen protección alguna.

 

No basta que el sistema actual proteja al 49,5%, los incluidos; hace falta también uno nuevo, que incluya a los que hoy sufren la exclusión absoluta.

Hay un método rápido para avanzar: el sistema que rige en la industria de la Construcción (Libreta de Trabajo, que supone aportes a un fondo de desempleo). Luego se puede perfeccionar. Pero por aquello de que lo perfecto es enemigo de lo bueno, hay que actuar rápido. Ya llevan demasiados años excluidos.

IMPULSAR INVERSIONES privadas, a su vez, requiere bajar el enorme costo impositivo que recae sobre la inversión. Ya hemos promovido a inicios del siglo XXI ideas como “cero impuesto a las ganancias reinvertidas de las PYMES”, o usado la amortización acelerada, la devolución del IVA a la inversión, créditos a tasa civilizadas, etc… Ello, combinado con reglas no solo más simples sino más estables.

Estos instrumentos junto a la capacidad de compra gradualmente en aumento, tipo de cambio real que empuje a las exportaciones y proteja sin burocracia al mercado local (ej. Restricciones a importar); en definitiva con un sabio equilibrio entre la protección al trabajo y la necesaria competencia, son los pilares de un programa de CRECIMIENTO CON INCLUSION.