HOY, CARAVAGGIO

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Caravaggio, tuvo una vida agitada y móvil, activo en Roma, Nápoles, Malta y Sicilia entre 1593 y 1610. Su pintura combina una observación realista, de la figura humana, tanto en lo físico como en lo emocional, con un uso dramático del claroscuro. Sombras y brillante luz. Parte del estilo barroco que ilustra las obras de Rubens, José de Ribera, Rembrandt y Diego Velázquez.

Las modas son caprichosas. En vida sus extravagancias lo hicieron célebre. Talentoso, desordenado  y desprolijo, Caravaggio por siglos dejó de interesar. Resurgió en el siglo XX.  André Berne-Joffroy, historiador del arte, dice que «Lo que comienza con la obra de Caravaggio es, simplemente, la pintura moderna».​

La subasta de la galería madrileña Ansorena, ofrecía en abril pasado, una obra del siglo XVII “La coronación de espinas” de José de Ribera. Pero el Museo Nacional del Prado advirtió: el autor podría ser Caravaggio. La subasta se interrumpió. Meses de estudio para analizar la autoría, sin resultado definido. El gobierno de Madrid decretó que el lienzo es un Bien de Interés Cultural, o sea que los propietarios deben comunicar a la Administración los movimientos que este cuadro realice.

Tras meses de estudio y exhaustivos informes técnicos, expertos en el naturalismo italiano, resolvieron que “La coronación de espinas”, Ecce Homo, de Caravaggio, lienzo desaparecido desde hace cuatro siglos. El lienzo, que mide 111 x 86 centímetros, y en el catálogo de la galería Ansorena en abril como “lote 229″, ofrecido a los compradores por 1500 euros, pertenece al gran Caravaggio. No se le adjudica pero descubre “los rasgos caravaggistas”.

“Aspectos como el retrato psicológico de los personajes, el realismo de los rostros, la fuerza luminosa concentrada en el cuerpo de Jesucristo, el juego de primeros planos de los tres personajes y la comunicación que se establece con el espectador,  hacen del cuadro una obra de gran interés artístico”, sostiene el comunicado de la Comunidad de Madrid. Hay motivos que refuerzan que este cuadro habría sido pintado por Caravaggio.

El lienzo se asegura su permanencia en España respetarán en el futuro criterios y normas de venta y adquisición de patrimonio.

Desde el Cielo o el infierno Caravaggio debe estar sonriendo en cualquiera de esos dos ámbitos que ya conoció en vida-Ni firmó sus obras a –salvo una- no se radicó como protegido estable de algún Pontifice o Duque. Prefirió su vida sobresaltada, con algún crimen encima y su pasión por cuerpos sensuales, fueran de sexo que fuesen. Sin contar su ir y venir por el mediterráneo, hasta la distante Malta. Entre ese abigarrado desorden de su vida mantuvo su pasión por la pintura.

Cierta razón indescriptible nos acerca a su obra y hasta su vida. Caravaggio se aproxima, con paso cauteloso, a este siglo apasionado y violento.