GIGANTE BONAERENSE: LOS ROSTROS DE VIDAL.

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Por Carlos Lazzarini  @calilazzarini
Lo que tal vez conozcan muy bien algunos dirigentes que estuvieron cerca desde el inicio de su actividad política, empieza a ser una revelación para el grueso de la opinión pública en general y para los bonaerenses en particular. La gobernadora Vidal muestra, según el rumbo económico, las diferencias con algunos referentes del gobierno nacional, y ciertos apremios en la gestión, características para muchos desconocidas. Casi como a esos técnicos de fútbol que no se terminan de conocer en sus rachas ganadoras sino hasta que llega la adversidad.
Primero fue la sorpresa de su triunfo y después la gran bocanada de aire fresco que representó para una provincia anestesiada y cooptada por una dirigencia histórica de todo tipo: política, empresaria, sindical y judicial, entre otras. Varios aspectos que la convirtieron en la dirigente con mejor imagen y permitieron conocer a la Vidal serena, tranquila, triunfal. No parece ser esa faceta la que ahora emerge frente a algunos contratiempos.
Vemos: ante el avance de la causa por los «aportes truchos» la gobernadora salió a redoblar la apuesta. Actuó con el manual de comunicación política bajo el brrzo. Con razón o no (lo debería determinar también la justicia) salió a acusar al kirchnerismo de financiarse con el narcotráfico. Estuvo incómoda también cuando el gobierno nacional agitó el debate por la despenalización del aborto.
Se sabe que la Iglesia la apoyó con fuerza en su pelea contra Aníbal Fernández. En su grupo íntimo hubo voces discordantes. Por caso, su candidata y alter ego, Gladys González, se pronunció a favor de la despenalización. Vidal también se muestra cerca y con marcado apoyo a las iglesias evangélicas. El vínculo creció y lo sigue haciendo. La gobernadora lo considera clave, sobre todo en tempos en que la principal preocupación pasa por la contención social en el gran Buenos Aires.

Algo similar parece ahora suceder con el juego. Vidal pareció tener una postura crítica y amagó con tomar medidas para limitar y en lo posible reducir la actividad en todo el territorio provincial. Algo que no sucedió hasta ahora e, incluso, hay señales contradictorias en medio de las gestiones para hacerse de recursos frente al ajuste que le impone el gobierno nacional a partir de las negociaciones con los gobernadores justicialistas y a pedido del FMI. Algo que genera discusiones internas en Cambiemos es la propuesta de cobrar un impuesto al juego online que le permitiría recaudar más de dos mil millones al año. Para eso se debe blanquear la actividad y para algunos, suena algo contradictorio con la postura que viene sosteniendo, al menos en el plano discursivo, la propia gobernadora.
Surgen también algunas complicaciones en las negociaciones por el presupuesto provincial que, aunque muy tensas por momentos, nadie duda que serán encaminadas. Sucede que a Vidal la caracterizó el diálogo fluido con la oposición, algo que también la mostró diferente a las actitudes de Macri-Peña-Durán Barba. Pero ese diálogo parece acotarse y hasta romperse por la imposibilidad  de dar cumplimiento a algunos pedidos. Por caso, parece no prosperar el pedido de Sergio Massa para separar las elecciones distritales.   Los intendentes del PJ y hasta algunos de Cambiemos consultan sobre cómo afrontar los subsidios al transporte para que los boletos no se tornen un detonante para los vecinos. Ya bastante deberán soportar el malhumor por la suba de impuestos como el inmobiliario, tanto rural como urbano.
Sin embargo, por otro lado la Provincia pone límites a los incrementos de las tasas municipales. Tema que también provoca el reclamo de los intendentes que hasta consideran que la medida puede resultar inconstitucional. Los argumentos de la protesta, que en algunos casos también se extiende a los alcaldes de Cambiemos, es clara: «Por un lado se nos pide hacernos cargo de subsidios que antes no pagábamos y por otro lado se nos limita para obtener recursos propios». El intento de Vidal de llevar con rienda corta los números de la provincia choca con las supuestas «autonomías municipales».
Mientras busca la aprobación para un endeudamiento de casi 80 mil millones, Vidal piensa en cómo pagar el bono anunciado por el Presidente. Todavía no lo tiene claro. Sobre ese tema hay más dudas que certezas. En estos días se concreta la última ronda de negociaciones por el presupuesto 2018. El que signará un año crucial para Cambiemos y para todos los bonaerenses. Más allá del resultado, la situación económica ha puesto en evidencia facetas desconocidas, para muchos, de la gobernadora Vidal. O también podría leerse al revés: facetas desconocidas de la gobernadora torna elocuente la difícil situación del país. Y, claro, de la Provincia.