ENTRE MOSCU Y BUENOS AIRES.

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Representantes de importantes compañías rusas llegaron a Buenos Aires. Son ejecutivos de bancos, financieras, empresas de transporte, minería, turismo y energía convocadas por Cecilia Nicolini, asesora presidencial recomendada por el fundador del Grupo Puebla, Marco Antonio Enríquez Ominami, hombre de izquieda, diputado y fundador del Partido Progresista chileno. El grupo ruso se entrevistó con el presidente Fernández y su equipo económico. Consideran posibles inversiones,  financiamiento y colocación de bonos ante la falta de divisas.

Casi al mismo tiempo desde Buenos Aires viajó a Moscú el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Francisco Cafiero. Allí visitó al viceministro de la Cooperación Militar Internacional, Alexander Fomin,  junto a jefes de la Fuerza Aérea Argentina, interesados en la comprar aviones de caza supersónicos.

Trataron con Rosonboronexport, porr los aviones multifuncionales de combate en primera línea MIG-35. Rosonboronexport es la «única empresa de Rusia autorizada a exportar e importar productos, tecnologías y servicios de carácter militar.

Cafiero y Fomin, acordaron institucionalizar un «Diálogo Político Estratégico entre Rusia y Argentina en materia de defensa». Depende del acuerdo de cooperación militar. Habilita que militares argentinos se capaciten en Rusia.

La responsable activa de estos tejes y manejes, Cecilia Nicolini, atiende en su despacho de la Casa Rosada. Mantiene vínculos estrechos y de confianza con los representantes del Fondo Ruso de Inversión Directa y Sovcombank. Se ocupó del acuerdo por las vacunas contra el Covid-19.

Alberto Fernández y su par ruso, Vladimir Putin, hablaron por última vez por teléfono el 11 de noviembre. “Se confirmó la intención mutua de fortalecer la cooperación estratégica ruso-argentina y la cooperación práctica en diversos campos”, señaló el Kremlin.

El Presidente Fernández, el canciller Santiago Cafiero y los ministros Martín Guzmán; y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, recibieron a la comitiva en el Museo del Bicentenario, en el subsuelo de la Casa Rosada. Estuvieron tres representantes del Sovcombank, -uno de los bancos privados más importantes del país euroasiático; dos empresas de servicios financieros -Quiwi PLC, con  servicios de pago directo y RTP Global, financiera de tecnología en Europa, India y los Estados Unidos.

El Gobierno busca nuevas vías de financiamiento directo de Rusia o China. En las jornadas Monetarias y Bancarias 2021 el presidente del Banco Central Miguel Pece señaló la necesidad que se exploren “mecanismos bilaterales de asistencia a través de los bancos centrales y de mecanismos de swap de monedas”.

El presidente del Central se reunió con los enviados rusos, junto a Lisandro Cleri del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES.

Se suman la gigante estatal Russian Railways, de ferrocarriles; o Transmashholding, el mayor productor ruso de material rodante para ferrocarriles y sistemas de transporte urbanos. Hay representantes del fabricante de acero Severstal y directivos de complejos mineros.

Estas cosas ocurren en una Argentina, tal vez ajena –o indiferente- a la preocupación del gobierno de Joe Biden.

Funcionarios de la Secretaria de Defensa de Washington afirman que Rusia planea una invasión de Ucrania “ya desde principios del 2022”. Lloyd Austin,  su secretario de Defensa coincide y advierte que las maniobras  militares de China cerca de Taiwán se mejan “ensayos de una invasión a gran escala”.

Estas tensiones de la Casa Blanca parecen muy lejanas a quienes juegan con estos temas en una trémula Buenos Aires.