ELLA MIENTE: CFK Y LOS 2.000 MILLONES DE DÓLARES.

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Margarita Stolbizer es presidenta del partido GEN (Generación para un Encuentro Nacional), que fundó en 2007.
Actualmente preside la ONG bajo la Lupa, cuyos objetivos están vinculados con la transparencia, la justicia, derechos humanos e igualdad de género. Público el libro Yo acuso. En busca de la verdad y la justicia (con la colaboración de Silvia Martínez, margen Izquierdo, 2016.
 
Nunca nos gustó el mote de la denunciadora:
Porque lo que se buscaba era descalificar nuestro trabajo y alimentar la idea de una persecución política o judicial. Y de esa manera intentar dejar dudas sobre todo lo que veníamos diciendo desde hacía años: que los sucesivos gobiernos kirchneristas había sido protagonistas centrales de un verdadero saqueo y los instrumentadores de un plan sistemático de corrupción que se había extendido por más de una década y había comprometido ética y judicialmente a muchas personas, funcionarios, empresarios y otros cómplices. Las cosas en su punto: es una denunciadora ejemplar. Desde ese ángulo observa la conducta del universo político. Y sí reclama justicia.
“Más de una vez hemos aclarado que ni siquiera la posibilidad de una pena de prisión había estado en nuestros objetivos. Sí un fuerte reclamo de justicia”.
“Y, por supuesto, la aplicación del artículo 36 de nuestra Constitución Nacional, en cuanto impone la inhabilitación para ejercer cargos públicos a quienes incurrieren <<es grave delito doloso contra el Estado que conlleve enriquecimiento>>. Estos delitos son asimilados al atentado contra el sistema democrático y están excluidos de los beneficios de indulto o la conmutación de penas”.
“Lo hemos repetido tantas veces, pero es así de fuerte: el mayor problema de la Argentina no es la corrupción (que, como muchos afirman, existen en todos los rincones del planeta), sino la impunidad de los corruptos, la falta de castigo oportuno. Y eso ha sido, sin dudar, el mayor incentivo para la repetición. Y la principal causa de la pérdida de confianza de que gozan nuestras instituciones, tanto la política como la justicia”.
“Podríamos hablar en extenso de la relación entre el poder y el dinero. Y esa es la síntesis sobre la que recae cualquier análisis acerca de la forma en que se relacionan el ámbito público con el privado, los políticos con los empresarios, los decisores de la gestión con los proveedores, adjudicatarios o beneficiarias de aquellos”.
“Ahora bien, lo que se ha impuesto como discusión necesaria a partir del avance de algunos juicios y la explicitación obscena de los comportamientos y los pagos ilegales y de la riqueza mal habida, es cómo hacer para recuperar, ya que si la corrupción en sí misma es reprochable como comportamiento, mucho peor es que quienes cometieron esos delitos puedan permanecer usufructuando del producto de ellos”.
“Es imprescindible la recuperación de los activos de la corrupción. Y para ellos se hace imprescindible la identificación, determinación y localización de esos bienes y de ese dinero”.
“Sobre esta cuestión se han abierto muchísimas puertas, pero ninguna ha resultado lo suficiente certera como para poder avanzar. Con la excepción de algunos bienes particulares, que ya fueron objeto de decomiso”.
“Ha sido ella misma quien involucró de manera directa a sus hijos Florencia y Máximo trasladando también a ellos las responsabilidades por los delitos cometidos por sus padres. Pero además los incluyó tan de lleno en el manejo de las sociedades y negocios familiares, poniendo en sus cabezas las decisiones tomadas en las empresas, que no pueden ahora eludir su participación necesaria o coautoría con relación a los delitos que se cometieron mediante ella”.
“Reiteramos lo que ya hemos denunciado y comprobado y ella se empecina en negar, que es la existencia de sobreprecios en las obras públicas, así como las maniobras para favorecer a Lázaro Báez”.
“No se puede eludir esta consideración cuando ya estamos en marcha con un nuevo proceso electoral. Y, para tomar el <<sincera-miento>> que ella ha propuesto, debemos reconocer que este libro será el intento, una vez más, de evitar la repetición del engaño. Porque efectivamente, duele pensar que a muchos les satisface, los conforma o los resigna, saber que podemos ser víctimas de un robo frente mismo a nuestras narices, sin voluntad de frenar el nuevo golpe”.
 
En esta nueva etapa, Cristina Fernández ha incorporado un nuevo elemento para usar en su descargo y en los nuevos ataques que despliega contra el sistema judicial. Valga aclarar en este punto que nuestra descripción de acontecimientos no implica una validación permanente y absoluta sobre la acción de toda la estructura del Poder Judicial, sobre el que también tenemos una mirada crítica. Pero, claro está, por motivos absolutamente diferentes, como veremos más adelante.
Lo que ella viene a usar descaradamente ahora es la enfermedad d su hija Florencia. Lo hace para ampliar con sus ataques una rara forma de defensa, para repeler acusaciones, para dar lástima. O más bien para obtener un rédito político, casi en la línea en que actuó durante varios años a partir de la muerte de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner. Expone innecesariamente a su hija Florencia, quien se encuentra en Cuba realizando un tratamiento médico por una enfermedad de la que muchos se habla y poco se sabe.
A su vez, ejecutó y dirigió a partir de su ingreso y hasta el mes de marzo de 2016 un esquema de reciclaje de fondos de origen ilícito a través de Los Sauces SA, por medio del cual se logró legitimar una porción de dinero de procedencia ilegítima, que era canalizado por empresas del grupo Báez y del grupo Indalo, de Cristóbal López, a través de la actividad inmobiliaria y hotelera desplegada por la mencionada sociedad comercial. Designó autoridades en el órgano de directorio y se colocó a sí misma en el cargo de vice presidenta a partir del año 2012 durante dos mandatos de tres años cada uno, escoltado primero a su hermano Máximo, que ocupó el puesto de presidente del Directorio hasta el año 2015, luego a su prima Romina Mercado, hija de Alicia Kirchner, quien lo reemplazó.
Mientras los Kirchner impulsaban la frase <<la Patria es el otro>>, practicaban el slogan <<el Estado es nuestro>>.
Florencia bien podría haber recibido los bienes heredados, pero sin utilizar los frutos producto del ilícito. Tampoco ocupar cargos directivos en las empresas y firmar balances y documentos avalando las operaciones ilícitas. No estaba investigada en ninguna causa y fue su propia madre la que, aprovechándose de esta situación, utilizó as u hija para que ocultara el botín en cajas de seguridad a su nombre, a los fines de evitar embargos y medidas cautelares.
Máximo, Néstor y Cristina crean la empresa Los Sauces en el año 2006. En los papeles, Los Sauces SA poseen un objeto social muy amplio que le permite realizar tareas inmobiliarias, hoteleras, comerciales y de turismo. Su finalidad real siempre fue alquilar los bienes de su titularidad a empresas de Lázaro Báez (Valle Mitre, Loscalzo y del Cuarto y Kank y Costilla) y firmas de Cristóbal López o Grupo Indalo (Inversora M&S y Acalis de la Patagonia). En todos los casos fue comprobado por el Tribunal de Tasaciones de la Nación que el valor del alquiler que pagaban era exageradamente superior al valor del mercado.