EL DESENCANTO DE LA CLASE MEDIA.

0
159

 

Si pero no. La clase media está desencantada con las políticas del Gobierno. Al principio hubo aprobación a la gestión de Alberto Fernández. En particular al comienzo de la pandemia. Hoy la clase media clama por las promesas desaforadas sobre vacunación hechas por el Presidente y el manejo de la pandemia. Se suman la inflación y la inseguridad.

El 33% de la clase media está desencantada. No se siente interpelada por ningún espacio político. Los votantes blandos del Frente de Todos se distancian sin arrimarse por ahora a Juntos por el Cambio.

Este desencanto se hace evidente en un estudio de Grupo de Opinión Pública (GOP) y de Trespuntozero – contratada por el Gobierno para hacer sondeos de imagen-. Se trata de un sondeo cualitativo con grupos focales y uno cuantitativo que abarcó 1850 casos a nivel nacional.

Ante la pregunta «¿de cuál de estos espacios políticos se siente más cercano?», la mayoría de los encuestados (33%) no se decidió por ninguna alternativa. El 25,5% se inclinó por el Frente de Todos, seguido por Juntos por el Cambio con el 23,5%, y el frente Despertar con el 5,4%. El promedio de votantes moderados sin representación fue en alza desde septiembre pasado (27,6%). La adhesión al espacio oficialista (28,1%) ha perdido casi tres puntos. El bloque opositor (32,9%) bajó más de nueve.

«En 2019 hubo votantes poco interesados en la política, sin una fuerte adhesión política. Ese votante blando, que pivotea entre un espacio y otro, no siente fuerte anclaje con las con las ideologías partidarias, sino que define por coyuntura. Probablemente un fragmento de esos votantes eligió a Macri en el ballotage; y, en el 2019, viró a elegir el espacio de Fernández», explicó Shila Vilker, de Trespuntozero.

Pese al gran apoyo que recibió el Presidente en las últimas elecciones, Raúl Timerman, director del Grupo de Opinión Pública sostiene que la mayor parte de la clase media no cree que el Gobierno esté yendo en la dirección correcta: «En la segunda semana de abril, la aprobación de la gestión de Fernández era altísima. Hoy, la pandemia dejó de ser un motivo válido por el cual no se obtienen resultados. Antes la sociedad decía que había que darle tiempo, pero hoy se eligió convivir con el virus y exige que resuelvan los problemas en esa convivencia».

La mayoría de los votantes moderados del Frente de Todos consultados se mostraron alejados del partido que apoyaron en 2019 porque no ven resultados. Según Vilker, “se agotó la paciencia y la sociedad ve al futuro como un problema porque el Gobierno tiene fuertes dificultades para prometer y generar expectativas. El grueso de la población no puede imaginar el futuro más allá de la crisis económica».

Algunos encuestados describieron su situación personal como «empantanada» porque se encuentran siempre en el mismo lugar sin poder avanzar. En el marco de la crisis económica, la clase media no siente que el Gobierno tome medidas enfocadas en su bienestar y se mantienen en una temporalidad anclada en el presente que no evoluciona.

Timerman subrayó la fuerte molestia por limitaciones de circulación que impuso el Gobierno: «La gente que tiene que convivir con el virus se queja de las restricciones como el distanciamiento social y las salidas. Todas que se mencionaron en los grupos focales tienen que ver con el ocio, no con el trabajo».

De acuerdo con el sondeo, hay una confusión generalizada entre los votantes moderados del oficialismo. Perciben, con incertidumbre, que el país está sin rumbo. «El voto escéptico se termina transformando en esta especie de frustración con el mundo de la política. La idea de que los políticos son todos iguales está muy fuerte. Son personas que están al borde de un enojo muy fuerte y de cortar lazos con la política», señaló Vilker.

Sin embargo, los temores de la clase media no son políticos, sino que están vinculados con la administración de la vida: la salud pública,  la crisis económica, la situación laboral y la inseguridad.