EL CASO DE LAS VACUNAS DONADAS.

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La Argentina pagó u$s 80 millones por 4.000.000 de vacunas chinas. La administración de Xi Jinping concedió gratuitas las mismas Sinopharm o Sinovac más de 37 países. La estrategia de China corresponde a su minucioso avance geopolítico.

En el caso de la Argentina y de su sólida «alianza estratégica integral» con Beijing, esta relación no le permitió al país formar parte del selecto club de países que fueron elegidos por China para entregar de manera gratuita las vacunas contra el Covid-19. En América latina, China donó vacunas en países que no tienen relaciones diplomáticas con Beijing como es el caso de Paraguay, Ecuador, Venezuela, Guyana, República Dominicana y Bolivia.

Según The Diplomat -medio con sede en Washington- las vacunas las sustenta el Estado chino. El informe revela que el Ministerio de Salud pagó u$s 20 por cada vacuna china. Son u$s 80 millones. Cubren el  millón de las últimas semanas y a tres millones de dosis que vendrán en semanas.

A diferencia de lo que ocurrió con Argentina, en Centroamérica, México actúa como uno de los mayores «centros de vacunación chinos», ofreciendo todo el espectro de las vacunas chinas actualmente distribuidas de manera gratuita o paga.

En el resto del mundo, China destinó una importante cantidad de vacunas gratuitas a países como Afganistan, Algeria, Egipto, Irán, Irak, Mozambique, Paquistán, Palestina, Zibabwe y Líbano.

The Diplomat titula su comentario «La lógica de la diplomacia de las vacunas en China». Señala que la donación de vacunas anticipa «el interés del país receptor en la compra de la vacuna, por millones de dosis».

Informa que las donaciones de China vienen casi exclusivamente en forma de vacunas producidas por Sinopharm. Dejan de lado otras dos conocidas internacionalmente como CoronaVac (producida por Sinovac) y Conviecia (fabricadas por CanSino Biologics). Hay donaciones de más de un millón de dosis hasta entregas gratuitas de hasta 20.000 dosis.

Según “The Diplomat” en países que no recibieron donaciones como Brasil o la Argentina, el hecho que Sinovac ensayara vacunas en Brasil, señala The Diplomat, «contribuyó a una mayor credibilidad de la vacuna china en la región, a pesar de que los ensayos demostraron que la vacuna tenía eficacia menor que las principales alternativas».

De acuerdo a analistas políticos que siguen la cuestión “esta estrategia de China podría consolidar más la presencia de Beijing en América latina. El caso paradigmático es el de Paraguay que no tiene vínculos con China al estar alineado con Taiwán, la administración de Xi no reconoce como estado independiente sino que lo considera una provincia más. Sin embargo, el gobierno paraguayo de Abdo Benitez recibió hasta ahora más de 20.000 dosis de Sinovac a través de una donación que hizo China triangulando con Chile.

La Argentina tiene un acuerdo con China para que lleguen al país unas 30 millones de dosis de la vacuna Sinopharm. El acuerdo se había estipulado en u$s 40 por las dos dosis que finalmente se redujo a u$s 20.

La Argentina no obtuvo que China envíe vacunas gratuitas al país a pesar de contar con una alianza estratégica que no tiene ningún país de América latina, con excepción de Venezuela.

La «diplomacia de los barbijos» que desplegó China en todo el mundo desde el inicio de la pandemia benefició a la Argentina en la entrega gratuita de insumos médicos y algunos respiradores. No fue el caso de las vacunas.

El presidente Alberto Fernández tiene previsto viajar en mayo a China en visita oficial. Lo recibirá Xi Jinping con una agenda con propuestas de Beijing: la construcción de una central nuclear, el despliegue de la tecnología 5G y la instrumentación de acuerdos para la producción de carne porcina.