CON FRIO Y HUMEDAD

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Ferdinand Amunchásteguy. Los argentinos que hemos vivido más de cincuenta años, cuando llegan los fríos y la humedad de junio, inevitablemente recordamos las Islas Malvinas y su paisaje desolado y gris, sus campos de turba y el frio viento del mar austral. Esa remembranza nos golpea hoy, cuando todo parece hallarse envuelto, una vez más, tras un manto de neblina.

Una niebla espesa que esconde una realidad que  son las  sombras deformadas de un escenario adverso. Día a día,  debemos enfrentar una realidad que parece la creación enferma de nuestras mentes,  que se niegan a aceptar las bondades que nos predican desde el Gobierno y que somos incapaces de entender.

Ya nos hemos referido al gasoducto que parecía una obra concluida y que no solo no ha comenzado a construirse sino que ahora, denuncias mediante, tardará en pasar del papel al mundo de lo real,  aún más tiempo que aquel que podía augurarse. Casi como una burla del destino,  han de unirse la política y la justicia.

Un ministro armara sus petates para alejarse de la función, después de haber señalado que parte de la licitación estaba armada para beneficiar a una empresa en particular. Se trata de la defensa de los principios?.   No parece. En primer lugar,  porque ya adjudicado el rubro cuestionado, se hace evidente notar que desde el momento en que se confeccionó el pliego era advertible la anomalía que solo apareció, cuando una interna política impuso, al ahora ex Ministro, preparar una salida honorable   a una gestión que ya estaba fulminada cuando el  Presidente abandonó su defensa.

Menos abstracto, pero más real,  resulta conocer que el único proveedor de caños para un gasoducto es la empresa local a la que se supone alguien quiso beneficiar y que en realidad no solo abastece nuestro  mercado sino que extiende sus ventas a otras regiones, por lo que algún mal entrazado podría suponer que lo que alguien pretendía era beneficiar no a la empresa nacional,  sino quizás introducir otra que pudiera ser más amigable a intereses  impropios.

Lo cierto es que una disputa interna,  ha paralizado una vez más la actividad que afecta a toda la Nación   a la que se le trasmite una euforia propia del éxito,  cuando a diario nos vemos hundidos en una adversa realidad. Ahora,  la cuestión ventilada a raíz de las denuncias cruzadas,  deberá aguardar un pronunciamiento judicial que despeje las dudas,  y recién entonces se iniciarán las obras que debieron haberse ejecutado hace años y que llegaran cuando seguramente el gas ya no sea la bendición que parece ser para los que hoy lo pueden comercializar.

Mientras tanto, y como si el país no tuviese cuestiones acuciantes que resolver,  el Presidente se reúne con Gobernadores amigables,  para alentar una modificación de la Corte Suprema en cuya nueva integración les da un trascendente lugar. Mas miembros que un seleccionado de Futbol parece ser la solución propuesta para mejorar el servicio de Justicia,  al que se hostiga con esa reunión y propuesta, mientras  debe resolver la cuestión que la Ciudad le ha planteado para recuperar la coparticipación que le fuera tomada como un hecho del Príncipe.

Mientras la intendente de Quilmes explica que no es cierto que haya beneficiado indebidamente a alguien de su entorno, y en la Cámara de Diputados se presentan proyectos para celebrar en Chaco el día del Heavy metal o el del condón  en la provincia de Buenos Aires, el ascendente Javier Milei –que quizás se reencuentre con su viejo asesorado Scioli,  de regreso al país para ocupar el lugar que abandona  Kulfas- propone , suponemos como una manera de abandonar la pobreza, que los ciudadanos puedan vender sus órganos y de ese modo soslayar caer en la vergonzante practica de recibir un plan.

Al mismo tiempo que se conoce que un alto porcentaje de alumnos de tercer grado no saben aún leer o escribir,   nuestros dirigentes se desplazan   inmutables a las elecciones del año próximo,  como si su aparición hiciera suponer el fin de nuestras penurias. Las pequeñas miserias ya casi no se disimulan y se exponen como si fueran la preocupación de todos.

A la deriva avanza la Republica  en la creencia de que puede llegar a un  puerto resguardado, solo basándose para ello  en la fortuna que habitualmente nos sonrió pero que, ahora, parece sernos  esquiva. Por qué nuevos infortunios deberá atravesar la República hasta encontrar el camino del que nos hemos apartado hace ya tanto tiempo?.