¡¡¡MIMETISMO!!!

0
108

 

Los fabricantes de encuestas tienen dificultad en definir la baja de popularidad del Presidente. Algunas observaciones se dicen en voz baja, probablemente porque cueste cuantificarlas en estadísticas. Entre ellas figura su incontinencia oral. Los entrevistados suelen criticar con frecuencia muchas de las “improvisaciones” presidenciales. A ésta vocación se suma la estimación de los sectores empresarios y de manejo de la opinión pública respecto a la influencia ostensible que la vicepresidenta ejerce sobre el Gobierno, en particular referidas a la cuestión judicial. Empresarios de peso expresan al Presidente su deseo de aminorar la influencia de la Señora. El Respecto a las encuestas en sí. Coinciden que “la mimetización con el estilo de la vicepresidenta” figura entre las principales causas del descenso en el respaldo al Presidente. La imagen de Alberto Fernández sigue una baja de alrededor de 20 puntos respecto del mes de abril, según coinciden las distintas encuestadoras. El Presidente está próximo al anterior del inicio de la pandemia del coronavirus. La valoración positiva de su gestión decayó más que su propia imagen: para septiembre, el descenso en la ponderación de su desempeño fue de 30 puntos.

«Es el fin de la idea de que no importa la economía, sino que lo importante es cuidarse. La gente está saliendo del miedo y de la conmoción, y ve que el sacrificio económico no tuvo sentido, porque hay 400 muertos por día», ha dicho Valentín Nabel, director general de Opinaia. «A esto se le suma la grieta. Se esperaba que el Presidente encabece un gobierno con estilo propio, que trascienda esa diferencia, pero la opinión pública empezó a percibir que la agenda tiene más que ver con Cristina Kirchner y el kirchnerismo que con Alberto».

Según los datos la imagen de Fernández cayó de 76 a 55 puntos en los últimos seis meses -y cinco puntos entre agosto y septiembre-, mientras que la evaluación positiva de su gestión pasó de 82% a 52%. Los analistas sostuvieron que «si bien (el Presidente) vuelve a su imagen de principio de la pandemia, la aprobación gubernamental es más baja».

A principios de año la medición del desempeño del gobierno nacional había indicado un pico de crecimiento rápido. Entre febrero y abril, la imagen positiva de la gestión entrante creció de 57 a 82 puntos, según Opinaia. Esos mismos 30 puntos son los que hoy se perdieron.

«El pico de principio de año fue extraordinario en términos sociales. Fue el reflejo de una sociedad unida frente a un enemigo externo y la necesidad psicológica de confiar en un líder» (Opinaia).

“El Gobierno hizo un gran error en el manejo de las expectativas de la gente: Hablaban permanentemente de que el pico de casos iba a llegar, pero eso nunca sucedía, y produjo un desgaste económico y psicológico. Los gestos de Fernández influyeron en la caída de su imagen. En vez de acompañar la necesidad que tienen las personas de salir de sus casas, hubo estigmatizaciones y cuestionamientos. Volvieron a demostrar que son dueños de la verdad absoluta»,

Hay coincidencia. Los colegas coincidieron en que la falta de perspectiva respecto del mejoramiento de la situación nacional agrava el panorama social. La evaluación del manejo de la pandemia cayó 11 puntos respecto del mes pasado -pasó de 66 a 55-, lo cual fraccionó la caída total. La estrategia de la cuarentena más larga del mundo no trajo resultados concretos. Los muertos suben, no se ve el final, no hay perspectiva».

Mariel Fornoni, directora de Management & Fit, remarcó el peso que tuvo la incertidumbre en las últimas evaluaciones. «No hay un horizonte. La gente no sabe hasta dónde puede llegar la profundidad de caída de la economía y la salud: Tampoco hay figuras relevantes dentro de los ministerios que demuestren que existe gestión».

Según los datos recolectados por Management & Fit, “la aprobación de la gestión nacional cayó de 57% a 41% entre abril y septiembre. El punto de inflexión en la caída fue el anuncio de la intervención de Vicentin. De mitad de mayo en adelante, empezaron a pasar cosas que hicieron dudar del liderazgo de Fernández, con decisiones que no parecían venir de él, como la liberación de los presos y la reforma judicial, temas sobre los cuales había sido muy duro cuando estaba peleado con Cristina Kirchner».

«Aun así 41 puntos de aprobación, en este contexto, no son pocos. Sigue teniendo un apoyo importante, pero ha perdido credibilidad al dejar de parecer independiente de Cristina, y eso generó una pérdida de confianza. Cuando la gente te tiene confianza, te da más tiempo. A él le están quitando el tiempo».

La consultora Synopsis de Lucas Romero mide la «mimetización» entre Fernández y Cristina Kirchner con un diferencial de «autonomía» de 17 puntos. Hace medio año, el Presidente tenía una imagen positiva de 53,2 puntos, por sobre 27,6 de su número dos; hoy, cuenta con 37,8 puntos, y la vicepresidenta, con 29,1. Considera el señor Romero: «Hoy, la base de simpatía entre Fernández y Kirchner es casi la misma. La construcción de un Frente de Todos diferenciado del Frente para la Victoria se ha ido perdiendo. En la encuesta de Synopsis es posible identificar una porción de «desencantados» dentro del oficialismo. Un 17% de los votantes del Frente de Todos afirmaron que hoy votarían a otra fuerza política. De ese sector, 90% tiene una imagen negativa de la vicepresidenta y casi un 50% considera que el Presidente no manejó bien la pandemia.”

«La gente se está yendo del oficialismo. Probablemente son aquellos votantes moderados que no estaban tan convencidos con Cristina, pero necesitaban terminar con el gobierno anterior. Hoy se quieren ir porque están viendo que el Presidente y la vicepresidenta se parecen mucho».

De acuerdo a Synopsis “dentro del “ 17% oficialista desencantado», un 75,7% clama la necesidad de poner en marcha la economía, mientras que cuando se mira el total de la muestra esa preocupación la tienen un 32% de los encuestados. Es sobrepasada por el repudio a la corrupción. «El tema de la corrupción es un cuestionamiento moral ligado a una enunciación política. Un 89% de quienes la condenan son votantes opositores».